lunes, 9 de mayo de 2011

Películas que ya deberías haber visto: Antes del atardecer


Hoy cumplimos ni más ni menos que 100 entradas en el blog. Para celebrarlo, voy a recomendaros la única película que consigue que me pase una hora y media de mi vida sonriendo sin parar. Ethan Hawke y Julie Deply tienen la culpa.
Antes del atardecer, secuela de la también bonita pero quizás no tan inmensa Antes del amanecer, nos cuenta el reencuentro en París de Jesse y Celine diez años después de que pasaran una noche de amor juntos en Viena y prometieran verse de nuevo al año siguiente en la misma ciudad, el mismo día. Mientras que Antes del amanecer nos muestra lo que los ingleses llaman muy sabiamente un "crush", un enamoramiento a primera vista, además casi adolescente, entre dos jóvenes con muchas ilusiones y deseos por cumplir, la película que nos ocupa nos habla de dos almas heridas por los años, que se reencuentran y deciden pasar una tarde juntos, explicándose que han hecho y que hubieran podido hacer, porqué no se cumplió la promesa que se hicieron, recordando como fue aquel día en que, en cierta manera, les cambió la vida, y contándose cómo les afectó aquella noche para el resto de sus vidas.
Las interpretaciones de Hawke y Deply no parecen interpretaciones. El diálogo es tan natural y fluido entre los dos que parece que realmente estén viviendo todo lo que dicen, que sea verdad. Y, personalmente, me parece imposible que no sea verdad que Hawke no esté enamorado de Deply en esa película, con los ojicos que le pone (esto es una nota mental que quería añadir). No me equivoco mucho si digo que estamos ante sus mejores actuaciones, además, se nota que, junto con Linklater, escribieron el guión de la película (con la que se obsesionaron los tres enormemente después de filmar Antes del amanecer).
Es una película verdadera, intensa, que habla de la vida, del amor, y de lo que supone renunciar a sueños y seguir a delante. Es una película sobre una historia que nos podrían haber pasado a ti o a mí, pero que les ha pasado a ellos.
Vedla (si no habéis visto ninguna de las dos, ved primero el amanecer), y sentir con ellos el reencuentro.

viernes, 6 de mayo de 2011

The Company Men - Critica Express


Bueno hoy nos disponemos a comentar la última de Ben Affleck “The Company Men” que además del popular actor cuenta con otro elenco de grandes actores como Tommy Lee Jones o Kevin Costner.

La película nos cuenta la historia de Bobby Walker (Affleck), un ciudadano bien aposentado con un buen trabajo, un buen coche, una buena casa… vamos tren de vida muy elevado, que de repente un día se ve involucrado en un expediente de regulación de empleo y ve como su vida va derivando desde el éxito al que estaba acostumbrado hasta tener que renunciar a casi todo, aunque a cambio va ganando otras cosas que antes no tenía.



Además de Walker en los despidos se ven afectados otros dos personajes que también intervendrán en la trama, Phil Woodward (Chris Cooper) y Gene McClary (Tommy Lee Jones). Woodward era un jefecillo de unos 60 años, al que cuando despiden su vida se derrumba y suelta una de las frases que más me llamo la atención de la película: “Sabes lo peor de todo: el mundo sigue", mi vida se ha acabado y nadie se ha dado cuenta.”

McClary, por su parte era uno de los jefes de la empresa, el único que se oponía a los expedientes de regulación, y pese a estar despedido él no tendrá los problemas que Walker y Woodward sienten ya que en su caso está respaldado por las acciones de la empresa que conserva.

El personaje de Walker es sin duda el más importante de la película, sobre todo por la transformación que va dando durante la misma y por como refleja lo que suele pasar en casos semejantes. Walker, como ya he dicho, llevaba un tren de vida alto y tenía un buen cargo en la anterior empresa, por ello al ser despedido le cuesta asimilar la situación, pensando incluso que no iba a estar en el paro más de unos días, y ocultándole la situación a parte de la familia que se acaba enterando en una reunión familiar cuando su hija lo dice.
Su cuñado (Costner) al enterarse de la situación y pese a la mala relación entre ambos, le ofrece un trabajo para poder subsistir (después de no poder pagar la hipoteca, tener que vender el coche, dejar el club de golf y todo muy a pesar del protagonista) que rechaza por no parecerle lo suficientemente buena. Al final y al no tener más opciones que la de su cuñado, tendrá que trabajar en la obra con él y a partir de ese momento se irá viendo el cambio del personaje que pasa de solamente importarle su trabajo y ser un triunfador a darse cuenta que al menos tiene una familia en la que apoyarse y que no es todo malo.

En definitiva, la película nos permite pasar un rato, pero la verdad que no ofrece nada nuevo, nos muestra como es hoy en día el tema laboral, pero la verdad nada que no sepamos, empresarios que ganan dinerales mientras echan a la calle a los trabajadores, gente que no puede pagar la hipoteca, vamos el pan nuestro de cada día en este país,  lo único diferente de la película a la realidad es el final, que como no, siempre tiene que ser feliz…

jueves, 5 de mayo de 2011

El castillo ambulante - Animación desde otro punto de vista

Una puerta de salida…a cuatro lugares distintos…


Olvídate de que estás en casa, en la oficina…Olvida que estás sentado en un sillón…Olvida que estás frente a una pantalla…Olvida que no puedes volar, que la magia sólo existe cuando eres niño…Olvida todo esto porque ésta semana nos volvemos a trasladar al universo Miyazaki en “El castillo ambulante”.




Si me pidieran que describiese con pocas palabras como es “El castillo ambulante” diría que es una película que derrocha creatividad, imaginación y magia por todos sus poros. Estéticamente espectacular, Miyazaki vuelve a deslumbrarnos con sus imágenes de paisajes increíbles que parecen sacados de alguna postal, y con una calidad técnica impecable.

La película nos aleja del mundo tal y como lo conocemos y nos traslada a un lejano lugar que combina a la perfección ciudades del siglo XIX (no nos sitúa en el tiempo pero la estética parece la de esa época) con paisajes imposibles, máquinas voladoras futuristas y criaturas mágicas que viven entre los humanos.

Como ocurre en otras películas de éste director la película tiene contrastes importantes, pasa de imágenes dulces y de gran colorido, espectacularidad y belleza visual a escenas oscuras y de tensión (igualmente espectaculares) con una soltura pasmosa, consiguiendo dar pequeños giros a la historia que le dan más ritmo.

Por otra parte los personajes de “El castillo ambulante” son, al menos en mi opinión carismáticos. El bello y oscuro protagonista, que tan pronto nos muestra su cara mas amable como se vuelve un ser espeluznante…La anciana encantadora y a la vez la vulnerable y tímida joven…el niño que se comporta como un adulto servicial que poco a poco se va comportando como lo que es, un niño…un fuego “con mucha chispa”…

A pesar de lo que acabo de decir de los personajes, al final de la película yo me he quedado con la sensación de que faltaba algo…me faltaban detalles para terminar de comprender la historia. El universo mágico al que nos traslada la película no quita que necesitemos comprender porqué ocurren ciertas cosas, ya que en algunos momentos uno se pregunta: “¿Pero qué está pasando?”. Quizá ocurra esto por la multitud de tramas que desarrolla el film…demasiados personajes secundarios cada uno con una historia particular que contar, pero que a la vez influyen decisivamente en el desarrollo de la historia central…Creo que la película busca un equilibrio entre la trama principal y todas las tramas secundarias que hay, y quizá ese sea el problema, que no termina de encontrarlo…

A mi personalmente, y a pesar de lo que he dicho de la trama, me ha gustado, pero porque éste tipo de películas me gustan aunque a veces no tengan demasiado sentido…

Para terminar lo único que me queda por decir es que si lo que buscas en una película es que la trama sea espectacular y sorprendente, probablemente “El castillo ambulante” no te guste demasiado. Por otro lado si lo que quieres es ver una película estéticamente bella y que derrocha fantasía, no dudes en plantarte delante de la tele y verla, porque no te defraudará.

martes, 3 de mayo de 2011

Héroes de papel – Superman. La película

Después de unas semanas de ausencia, volvemos a la carga con la sección “friki” del blog. Y lo hacemos con un autentico clásico: Superman. La película.


La cinta se estrenó en 1978 y fue dirigida por Richard Donner. Cabe decir que sigue siendo la mejor película de Superman, pese a las expectativas que levantó, reciéntenme, el film dirigido por Bryan Singer. Parte del éxito también de debe al guión, en el que participó Mario Puzo, autor de la novela y de la posterior adaptación al cine de El Padrino.

Como sabréis, la película se basa en el archiconocido personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster para la Detective Comics; un personaje que, aunque ya había tenido diferentes adaptaciones, en diversos medios, encuentra en esta cinta su primer gran largometraje hecho con la suficiente calidad, y con presupuesto de superproducción.

Resulta curioso, en este sentido, que uno de los superhéroes más poderosos del panorama tebeístico, sino el que más, fuera también el primero en adaptarse, con éxito y de forma creíble, al cine. Al margen de otras consideraciones, esto se debe a que, pese a la excepcionalidad de sus poderes (vuelo, super fuerza, visión de rayos-x, telescópica, calorífica, invulnerabilidad, super velocidad, super aliento, super oído...), la mayoría de ellos son más fáciles de plasmar en cine, sin que quede el resultado quede ridículo, que los de la mayoría de superhéroes. Si me permitís la coloquialidad, es más fácil representar a un tío que vuela o que levanta coches que a uno que se convierte en roca, a otro que se estira como un chicle o a otro que se enciende como una antorcha.

Como no podía ser de otra manera, la película relata como Superman, nacido en el planeta Krypton, con el nombre de Kal-El, es enviado por su padre Jor-El a la tierra, ante la inminente destrucción del planeta. Y también como, a su llegada, es encontrado y adoptado por los Kent (Jonathan y Martha), un matrimonio de granjeros de Kansas, que le dan el nombre de Clark y lo educan mientras el joven va descubriendo sus habilidades superhumanas. Es así como un ya adulto Clark Kent desembarca en la ciudad de Metropolis, e ingresa como reportero en la plantilla del Daily Planet, donde descubre a personajes como Perry White, Jimmy Olsen y, sobretodo, a la periodista Lois Lane. En Metropolis Superman se muestra ante la sociedad, y empieza a deshacer entuertos, lo cual no tardará en llamar la atención del criminal Lex Luthor que, con su mente privilegiada, trazará un plan para acabar con el hombre de acero y hacerse, al mismo tiempo, inmensamente rico y poderoso.

La película recoge, sin lugar a dudas, la interpretación más notable del personaje hasta hoy. Christopher Reeve está esplendido, tanto en el papel de Superman (con su porte y compostura, todo fuerza y poder) como en el de su anodino alter ego, Clark Kent, todo timidez y torpeza. Gene Hackman, por su parte, interpreta de manera solvente a Lex Luthor, por lo que, como en otras películas (Batman sin ir más lejos), el actor que hace de villano resulta ser más cotizado, al menos más conocido, que el que hace de héroe. Quizás algo más floja esté en el papel de Lois Lane Margot Kidder. Supongo que con ella intentaron mostrar a una Lois inteligente y simpática –en la línea algo cómica que, en general, tiene la película–, más que a la típica chica guapa. Si es así, lo consiguieron. Mención aparte merece la interpretación de Marlon Brando, como Jor-El, en la que probablemente sea la aparición más bien pagada de la historia del cine: 4 millones de dólares por 10 minutos en pantalla.


La principal pega de la película es que no ha pasado demasiado bien la prueba del tiempo, sobretodo a nivel de efectos (las escenas de vuelo, vistas ahora, se ven bastante cutres, la verdad), de fotografía o de ambientación (me remito, en este sentido, a todo el metraje centrado en Kripton, con una estética de los más kitsch), y esto desluce un poco su visionado actual. En este sentido, por ejemplo, pocos de los poderes de Superman se muestran en la película con toda su extensión.

Un elemento, en cambio, que sí que mantiene todo su frescor es la magnifica banda sonora. ¿Quien no recuerda los típicos acordes de la música de Superman? Muy parecidos a los de Star Wars, todo hay que decirlo –John Williams es lo que tiene– pero fantásticos, ya que le dan a la película y al personaje la magnificencia que se merecen. Baste, en este sentido, mencionar los fantásticos títulos de crédito iniciales, sin olvidar tampoco la melodía del tema romántico, que acompaña los encuentros con Lois Lane. También los diálogos son algo muy a destacar, tan diferentes de muchas de las películas que sobre el género se han hecho recientemente. En Superman encontraréis diálogos inteligentes, y llenos de ironía, como pasa en las frenéticas escenas que se desarrollan en el periódico o, sin ir más lejos, en la deliciosa escena de la entrevista que le hace Lois Lane a Superman en la terraza de su apartamento. En general, la película presenta un tono bastante cómico y folletinesco, que le da un aire ameno y divertido, pese a que en algún momento caiga, quizás, en algún exceso en este sentido, sobretodo en las escenas de la guarida de Luthor, y que tienen que ver con sus sicarios.

En definitiva, seguramente estemos ante el gran clásico del género y ante una buena película sobre el personaje, aún hoy no superada. Veremos si lo consigue Christopher Nolan, con su “Man of Steel”, en la que se plantea redefinir al personaje, en lo que a cine se refiere. De momento, la elección del actor, Henry Cavill, no es demasiado de mi agrado, pero visto lo que el director hizo con Batman, habrá que darle un voto de confianza.

domingo, 1 de mayo de 2011

Pa Negre

Esta semana toca diseccionar la triunfadora de los Goyas 2010 consiguiendo nada menos que 9 premios, entre ellos el de mejor película, y si no es justa merecedora anda muy a la par con Buried (he de decir que También la lluvia no le he visto, así que no puedo opinar). 

La película nos traslada a la España de la postguerra, sobre los años 40, a un pueblo catalán en el cual vive Andreu y su pobre familia. Andreu es un niño de cuna republicana que a lo largo de la película se irá dando cuenta de todas las mentiras que esconde el mundo adulto e intentará despejar y encontrar la verdad en cada una de las mentiras que se ciernen a su alrededor.

Además del personaje de Andreu, ese niño curioso pero que con el paso de los minutos va madurando hasta convertirse casi en un adulto, la película tiene otros muchos personajes que merecen muchísimo la pena, como su prima que se queda manca debido a la metralla de la guerra, el del Alcalde, a mi juicio muy bien interpretado por Sergi López o Farriol, el padre de Andreu. Aunque tengo que destacar como el personaje que más me llamó la atención el de esa niña metomentodo que dice 2 frases en la película pero que dan ganas de callarla de una colleja por lo menos, seguro que sabéis a quién me refiero…

Mención especial merece la historia de Pitorliua, ese fantasma del que su historia “aparece” en varias ocasiones y del que cada uno cuenta su historia y del cual Andreu no cejará hasta conocer cuál es la verdadera historia de todas las que se cuentan, así como también merece una mención los escenarios dentro de casa que solo con verlos te da una sensación de humedad y frío que se hace casi palpable.

En definitiva, “Pa negre” es una película de post-guerra pero va mucho más allá, mostrándonos, además de la crueldad de la época,  una historia de encubrimientos, mentiras,  madurez  y búsqueda de respuestas sobre todo.

Puntuación 7,1
Rudu



No es la enésima película sobre la posguerra.

Que no os engañe su aspecto. Pa Negre no es una película de posguerra, su historia pasa en la posguerra, que es algo diferente. Y resulta obvio que el contexto condiciona el devenir de los acontecimientos, que es una sociedad empobrecida, acobardada y dividida la que da lugar a la evolución de Andreu, pero no es el eje central de la historia. En Pa Negre lo importante es el cambio que se produce en un niño que crece rodeado de mentiras y que descubre que el mundo es mucho más oscuro de lo que imaginaba. Un niño que aprende a separarse de lo que quiere y que se endurece (e incluso se envilece) cuando descubre que sus seres más queridos no son lo que él creía que eran.

La película empieza con una de las escenas más brutales e impactantes que he visto últimamente. Un golpe seco, un carro despeñado, un niño agonizante. Andreu oye el estruendo y acude al lugar del siniestro cuando el niño aún vive. Su última palabra es “Piturliua” y será este nombre el que desencadene la historia de Andreu, que no busca más que respuestas a lo que pasa a su alrededor.

Creo que es una buena película, su argumento es interesante y mantiene el suspense, aunque a veces cueste un poco seguirla (probablemente porque da demasiadas cosas por supuestas). Aún así creo que su gran baza es su imagen. Las casas oscuras, desconchadas y resquebrajadas, grises, sucias y pobres, los bosques sombríos y turbios, la escuela nacional y franquista, liderada por un maestro desmotivado y alcohólico, la cárcel decadente y desesperanzante. Todos estos escenarios nos sitúan de forma magistral en una España de posguerra que endurece a sus ciudadanos y que muestra claramente las diferencias entre los que ganan y los que han perdido, los que mandan y los que no pueden hacer más que bajar la cabeza y obedecer. Es esta España la que hace que Andreu decida andar en vez de volar y la que lo convierte en lo que será.
De visionado recomendable.

Nota: 7,1
Reichel