miércoles, 2 de febrero de 2011

Crítica de la semana: "Réquiem por un sueño"

Réquiem por un sueño es, con diferencia, la película más dura que he visto hasta hoy. Es cruda y tremendamente desesperanzante. Y lo peor de todo es que al principio parece que todo va a ir bien, porque al principio las pastillas funcionan, la droga mola y encima los chavales se sacan unas pelillas. Y piensas que eso no puede acabar bien, pero parece que los personajes controlan… Entonces llega un momento en que la cosa se complica y resulta que esa cosa que les sentaba tan bien y les hacía tan felices les está destruyendo, les está hundiendo en un pozo del cual no quieren salir. Podría llegar a admitir que en el caso de la pobre Ellen Burstyn son las circunstancias de su desdichada vida las que le llevan donde está, puedo llegar a pensar que la pobre mujer no sabía donde se metía y que ha sido un médico irresponsable el que la ha llevado hasta ahí. Pero aún así, en ese personaje hay unas ganas tremendas de huir de la realidad, hasta que la realidad lo supera.

En el caso de los tres yonkis post-adolescentes con delirios de grandeza, no creo que sea una cuestión inevitable, es simple y llanamente el camino más fácil, aunque al final resulte ser el más tortuoso y horrible que hayan tomado en sus cortas vidas.

Es descorazonadora, deja una resaca tremenda y tiene algunas escenas que no se olvidan jamás, por ser de las más sórdidas que habréis presenciado. Aún así no es mala, no señor, el señor Aronofsky es un maestro de las historias truculentas y en ese sentido, Réquiem es una obra maestra.

Deberíais verla, pero eso sí, elegid muy bien el momento, sentíos fuertes antes de sentaros delante de la pantalla, porque si no esta película acabará con vosotros.

Yo no pienso repetir…

Reichel

Nota: 6’7


La película

Para mí, no existe la crítica fácil. No hay una película que veas y seas capaz de expresar todo lo que has sentido y pensado acerca de ella, plasmándolo, además, en un texto. Siempre he pensado que un sentimiento se ha de vivir de primeras, tal como llega, no racionalizarlo, sin embargo, si lo quieres expresar, más vale que te tomes tu tiempo. Por más tiempo que me tomo, no consigo expresar lo que Réquiem por un sueño es para mí, ni lo que sentí al verla.
Llegué a ella a través de una buena amiga que me la recomendó encarecidamente, pero, avisándome “cuidado, es muy dura”. Así que me pasó la banda sonora. Recuerdo escucharla por primera vez y decirle “me resulta relajante” y ella contestarme “espérate a ver la película”. Tenía 15 años cuando la ví. Desde entonces no he podido dejar el cine. Ahora entiendo a que se refería con “espérate a verla”.

Réquiem es asfixiante. Te duele, te molesta, te engaña. Con ella empieza el verano. Los días azules, verdes, todos luminosos. El verano que nos trae siempre la calma propia que nos da el calor y la esperanza de que, cuando empiece el nuevo curso, el retorno a la cotidianidad nos sintamos con las pilas cargadas para aguantar hasta el verano siguiente. En verano todo son buenas intenciones, risas, amores sinceros, amistades, reencuentros familiares. Pero, como todo en la vida, el verano un día acaba, y empieza el otoño. Y con el otoño te sientes destemplado, la oscuridad te inunda. No acabas de habituarte a ese frío que empieza a instarse a tu alrededor, y lo que es peor, a ti mismo. Las buenas intenciones se convierten en promesas incumplidas, en cagadas. Las risas, en nervios, en llantos. Los amores sinceros, en desamores reñidos. Los reencuentros familiares, en ausencias prolongadas. Increíblemente, las amistades siguen, porque las amistades no entienden de estaciones. El otoño llega, y tú todavía te preguntas donde está el verano. Aún te lo sigues preguntando, aún no te has acostumbrado al otoño, y te llega el invierno. Y el frío lo congela todo. El amor, los propósitos, las amistades, la familia. La vida en general.
Y un día, de repente, te das cuenta de que la primavera no existe. Pero tú sigues deseando el verano.

Nina

Nota: 10

8 comentarios:

Javi dijo...

Buenos comentarios de ambas. El de Nina me parece muy sugerente y original, y el de Reichel también está muy bien, pero me sorprende que le haya puesto un 6 y pico si al final dice que es poco menos que una obra maestra. Será que no es mucho de tu gusto, pero te parece buena objetivamente... al menos eso es lo que interpreto. Un saludo a las dos y buena entrada

Reichel dijo...

Hola Javi,
Le he puesto un seis porque el mal rato que pasé no vale un siete. Pero más allá de eso soy capaz de reconocer que no es una mala película.
Si no la has visto, ten cuidado, que es peligrosa :)
Saludos.

Mikel Nhao dijo...

Pues bueno, ya es la enésima señal esta semana para que vea esta película, parece que todo el mundo la adora, hoy me la veo. Un 10 es un 10... Saludos

Einer dijo...

Yo estoy un poco a medio camino entre Reichel y Nina: Ni me parece tan dura ni me parece tan buena, aunque la peli me gusta.
La banda sonora es buenísima.
Un saludo.

Einer dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mikel Nhao dijo...

Ya la he visto, no me gustó nada, me aburrió y dejó indiferente, sólo me quedo con la buena actuación de la vieja del pelo rojo y el buen maquillaje en la herida del brazo, y la canción claro... De ese estilo prefiero Basketball diaries. Un saludo y seguid así que parece que esto marcha!

J dijo...

DIOS! Requiem es una obra maestra, que hilo conductor, que planos, que actores, que silencios, QUE PASADA.

Diario de un Rebelde, yo me limpiaría el culo con eso la verdad XDDDD

BeaClane dijo...

"Réquiem por un sueño" se convirtió en mi película preferida de Aronofsky porque su estilo es mi perdicción. Ayer volví a recordar "The Wrestler" y volví a comprender porque tanto su director como su actor y su película forman parte de mí. "Cisne negro" me pareció sublime, una obra maestra. Tres películas que están en mi lista de favoritas y que nunca se quitarán de ahí. "Réquiem..." la encabeza a pesar de que me encantan las tres por se dureza, por retratar de esa forma tan espectacular el mundo de las drogas, la ambición y los sueños. Me pareció sublime de principio a fin y la música... De las mejores BSO que he oido nunca, pero Clint Mansell es un genio, no hay más. Me han gustado las críticas ;D.

¡Un abrazo!