lunes, 13 de diciembre de 2010

Crítica de la semana: "Zatoichi"

EL DÍA QUE KITANO SE TIÑÓ DE RUBIO Y SE DISPUSO A REPARTIR LEÑA
Esta es mi primera toma de contacto con Takeshi Kitano, más allá de la experiencia traumática que los niños y adolescentes de mi generación tuvimos gracias a “Humor Amarillo”. Según he podido leer, desde entonces Kitano ha mutado en reputado director e individuo polifacético, cosa que se puede observar en esta película. Y debo decir que no está mal, pero la verdad, tampoco es lo que me esperaba.
Las diferentes historias de venganza y ambición que se entrelazan en la película resultan interesantes, pero a mi me ha faltado ahondar más en la del masajista/samurái rubio y ciego, del que siendo el protagonista de la película, no nos explican nada de nada. Parece ser que es porque se concibe como una continuación de una saga de “Zatoichis” hechas previamente (de la cual seria la 27), pero aún así, se hubiera agradecido alguna pistilla, algún flashback.

La película es surrealista y tiene algún punto de humor absurdo que resulta gracioso (cualquiera que la haya visto pensará en el “colgao” de la lanza y el casco corriendo alrededor de la casa), la banda sonora y su utilización en determinados momentos es un punto a su favor y la historia puede llegar a enganchar, pero hay varias cosas que hacen que no me termine de convencer:

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El bailecito final es prescindible y en el momento no das crédito por lo incongruente del tema.

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La historia del samurái/guardaespaldas está muy mal llevada y acaba de una manera bastante brusca.

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Los borbotones de sangre rojo titanlux son muy exagerados, pero es que además no manchan (atraviesas a un tío con una espada y su kimono sigue blanco nuclear).
Total, que no está mal, pero tampoco repetiría.
Nota: 6

Reichel



Incluso con los ojos abiertos no veo absolutamente nada
Quizá sea una snob después de decir lo que voy a decir, pero todavía estoy intentando encontrarle la gracia a una película que el mayor portal de cine en castellano vende como “Comedia”. ¿Comedia? ¿En serio? Ahora resultará que todo lo surrealista es gracioso. Yo soy de partirme con Dalí. Pues no señores, esta película es surrealista, es un portento de cómo hacer una película coreografiada, pero para nada es graciosa, más allá de que tenga dos gags acertados.
Zatoichi peca de tener un guión flojo y desordenado, hecho que intenta arreglar con unas escenas de lucha en principio bastante espectaculares, pero que pierden increíblemente el sentido metiéndoles sangre vía windows movie maker. Que sí, que es una película surrealista, incluso paródica si me apuras, ya lo sé, pero eso no quita que hacer sangre con movie maker, por mucho surrealismo que quieras utilizar, sea de ser cutre.
Las actuaciones no son absolutamente nada del otro mundo. Kitano no actúa bien, no nos engañemos, y los secundarios están más o menos acertados (sobretodo tía y sobrino), pero nada estelares.
Muchos de los personajes están totalmente desaprovechados. El guardaespaldas daba mucho de sí, su mujer no pinta absolutamente nada (por favor, ¿para qué darle escenas a un personaje que reniegas a nada?), los camareros, jefes, etc… en fín, no sé yo.
¿Quiere decir esto que no me ha gustado Zatoichi? No diría tanto, porque en cierto modo, me he entretenido viéndola, te da pocas treguas para aburrirte entre unas cosas y otras, y eso es decir mucho, pero es que me ha parecido sobrevaloradísima (algo que odio) y bastante estúpida. Tengo bastante claro que dentro de un mes y me pregunten “¿Qué te pareció Zatoichi?” (si es que alguien va de primeras alguna vez en mi vida a hacerme esa pregunta de primeras) le contestaré “No me acuerdo, pero si quieres te hablo de Oldboy”.

Quizá me pase como al protagonista, e incluso con los ojos abiertos no vea absolutamente nada.

Nota: 5’7
Nina

3 comentarios:

Javi dijo...

Le tengo muchas ganas a la peli, aunque Kitano tampoco es que me entusiasme. Me gustó El verano de Kikujiro. Un saludo

Javi dijo...

La acabo de ver y me gustó, aunque no me termine de convencer el ritmo que le da a las pelis Kitano. Es bastante original el tratamiento que le da a las situaciones; la violencia está rodada de una forma idealizada y visualmente es potentísima. En cuanto a su sentido del humor... qué decir! Es Kitano y hace mucha gracia :-) Un saludo, hermanitas, y otro para vuestro hermano, aunque no haya colaborado en este post. Ciao

ricard dijo...

Yo la encontré divertida. Aunque también creo que Kitano es un director algo sobrevalorado. Tiene estilo pero pocas cosas que contar, creo.