martes, 5 de abril de 2011

Héroes de papel – Daredevil

Las adaptaciones a la gran pantalla de personajes de cómic han vivido un auténtico boom en los últimos años, coincidiendo –aproximadamente– con el cambio de siglo. Diversas son las razones que explicarían este hecho pero, entre ellas, se puede destacar por un lado la crisis de ideas que caracteriza hoy a la industria de Hollywood, especialmente en lo que se refiere al cine que podríamos considerar de acción, aventuras o ciencia ficción y, por otro lado, la eclosión de la era digital y su generalización en el campo de los efectos especiales, que ha hecho posible lo que hasta ese momento se hacía muy difícil: representar, de forma mínimamente creíble, los poderes de muchos de los personajes. Finalmente, otro elemento que ha contribuido ha sido que finalmente los héroes Marvel despertaron el interés de las grandes productoras, de manera que los proyectos sobre personajes de la franquicia (Spiderman, X-men, 4F, The Punisher, Hulk…) empezaron a proliferar, uniéndose a los ya habituales de la otra gran compañía de comic book americano, la DC cómics, con buques insignia como Batman o Superman.

Lamentablemente, como siempre en todo, cantidad no significa necesariamente calidad, y entre la multitud de películas basadas en personajes de comic que se han hecho en los últimos años, al margen de algunas pocas perlas, nos encontramos en la gran mayoría de los casos con películas de una calidad más que discutible. Y no solo des del punto de vista de la mayor o menor fidelidad respecto al original, sino teniendo en cuenta, sencillamente, su calidad como películas.

Una de las primeras películas en estrenarse, dentro de esta nueva ola, fue Daredevil. También conocido como el hombre sin miedo, es uno de los personajes más populares de la Marvel, considerado en buena parte como “de culto”, ya que ha protagonizado algunas de las historias más memorables del género de superhéroes, muchas de ellas con guión de Frank Miller (autor también de otros cómics adaptados al cine como Sin City o 300), con sagas como "Born Again", “Daredevil: Love and War” y Elektra: Assassin, buena parte de ellas relacionadas con el ambivalente personaje de Elektra (una asesina ninja).


La película, en este sentido, narra las andanzas de Matt Murdock, el alter ego de Daredevil, un abogado que quedó ciego por culpa de un accidente relacionado con residuos radioctivos, pero que tiene los demás sentidos hiperdesarrollados, incluido un sexto sentido que le funciona a modo de radar, así como su encuentro con Elektra, de la que se enamora, con Kinping, el capo de la mafia de Nueva York, responsable de la muerte del padre de Murdock, y con Bullseye, asesino a sueldo de Kingping, que se caracteriza por su puntería con todo tipo de armas arrojadizas.

Tengo que decir que pese a que no se trata de una gran película, quizás por ser una de las primeras que se hicieron, en su momento no me desagradó del todo. Quizás pudo más en mí, en este sentido, la ilusión de ver una película sobre personajes del cómic, y como estos cobraban vida en la gran pantalla. Una ilusión que después, a medida que he ido viendo más películas de este tipo se ha ido tornando en hastío, al ver lo malas que llegaban a ser algunas de ellas. Quizás la película no me disgustó también porque, lo tengo que reconocer, no soy un lector habitual de Daredevil, y aunque conozco al personaje, y he leído algunas de sus aventuras, no conozco la trayectoria del personaje con excesivo detalle.

Como elemento más destacable de la película me quedaría con su ambientación, que respeta el tono oscuro que ha caracterizado al personaje, y en la que se refleja buena parte de la iconografía de la etapa más aclamada de Miller, en la que abunda la simbología propia de la religión católica.

Lo peor sería sin duda la adaptación de los personajes y cómo los actores se desempeñan en ellos. Ben Affleck no convence en ningún momento, ni como Matt Murdock ni como Daredevil. Jennifer Garner, una chica la verdad que muy guapa, pero que tampoco da el pego como Elektra (ni siquiera va de rojo, cosa que sí hizo después en el spin off del personaje que se rodó). Llamadme sentimental, pero como Elektra yo siempre me quedaré con Luz Casal, que en algunas de sus actuaciones en televisión havia aparecido caracterizada como el personaje. Respecto a Kingping (Michael Clarke Duncan) baste decir que el Kingping de los cómics no es negro! Y ni tan siquiera Colin Farell, un actor que suele caracterizarse por sus buenas actuaciones, tampoco llega a lucirse demasiado en esta película, con el papel que le dan.


No falta, eso sí, el habitual cameo en este tipo de películas de Stan Lee, el autor de la mayoría de los personajes clásicos de Marvel, esta vez interpretando a un despistado señor que se dirige a cruzar la calle leyendo el periódico y que es salvado por un jovencito Mathew Murdock. También he leído que hay un cameo de Frank Miller pero no lo he sabido ver.

Quizás, a modo de colofón, lo que más define mis sensaciones respecto a la película sea el hecho de que, pese a que en su momento la cinta no me disgustó, la verdad es que no ha pasado, en mi caso, la prueba del tiempo, de manera que tengo que reconocer que a la hora de escribir esta crítica no recordaba demasiados detalles de ella, teniéndola que revisionar. Quizás lo que más ha quedado de la película, en este sentido, ha sido la banda sonora, especialmente la canción de Evanescence, “Bring me to life”. Como se suele decir, cuando lo que más te ha quedado de una película es la banda sonora, señal que la película no te ha gustado demasiado.

lunes, 4 de abril de 2011

Personajes inolvidables - Elin en Fucking Amal

"¿Cómo que consigo lo que quiero? ¿Qué sabes tú de eso? ¡¿Qué cojones sabes tú?!" Elin en Fucking Amal

En 1998, un sueco desconocido para la gran mayoría de habitantes de este planeta llamado Lukas Moodysson, consiguió, con un presupuesto irrisorio, crear la película que tenía en mente desde hacía algún tiempo. En ella, se nos presenta a Agnes, una chica que acaba de cumplir 16 años y, por todo regalo, quiere que Elin, una compañera de su instituto a la que saca dos años, se enamore de ella. No parece cosa fácil teniendo en cuenta que Elin es algo así como la putita oficial del instituto. Y menos todavía, siendo mujer. Y aún parece más difícil si vives en el jodido Amal. Con Fucking Amal, Moodysson consiguió que una película independiente, con presupuesto irrisorio, con temática adolescente, lésbica y, encima, sueca, se conviritiera en un éxito de crítica y con el paso de los años, incluso de público. Y, además, nos regaló un personaje tan sumamente curioso como Elin.

Elin tiene 14 años, viene con su hermana mayor y su madre. Su padre se perdió un día que fue a buscar tabaco y no volvió. Vive en un pueblo que odia, al que llegan todas las modas tarde y dentro de ella sabe que un día será una gran estrella y que todo su pueblo dirá "Oh, yo la vi crecer y ahora es alguien importante. Que suerte tuve". Es popular, tiene un grupo de amigas en el que ella es la que dicta las reglas y, sin embargo... Parece que todo le da igual. Es apática. Es una adolescente en el sitio equivocado con la gente equivocado. Hasta que un buen día aparece Agnes y Elin empieza a plantearse muchas cosas. Empieza a darse cuenta de que quizás estaba equivocada, que quizás hay otra manera más intensa y menos dañina de vivir la vida. Aunque quizás sea una vía más difícil.
Pero a Elin los caminos difíciles no le dan miedo. La pueden amedrentar al principio, pero ella es capaz de vencer al miedo, salir de un baño y dictar un epitafio tan inmenso a su antigua vida como "Apartaos por favor, nos vamos a follar". Es por eso que creo que Elin se merecía un homenaje, por todos los valientes.

P.D.: Incursión totalmente ilícita en el blog. Que mis familiares me perdonen :P

domingo, 3 de abril de 2011

Troya - Crítica Express

Vamos a acabar esta semana comentando Troya, una película que ya tenía ganas de ver y que la verdad por H o por B no había visto todavía, y eso que es del 2004, así que ya tiene algún que otro añito.

Personalmente casi todas las películas que he visto de este tipo, con argumentos basados en guerras antiguas (de esas que se pelean con espadas, escudos y flechas) o basadas en personajes mitológicos me han gustado, así que esta no podía ser diferente.

La película nos muestra una adaptación de la guerra de Troya, guerra que se provoca por que el príncipe de Troya, Paris, se fuga con la mujer de Melenao, el hermano Agamenon.


A partir de esa ofensa los ejércitos griegos, empujados por su líder Agamenon, van hacia Troya con el objetivo de derrocarla. A partir de ahí se nos muestra la guerra con sus diferentes batallas y las relaciones del héroe Aquiles con Agamenon y Criseida (prima de Héctor a la que Agamenon hace su esclava).

Es cierto, por lo que he podido leer de la Iliada, que al ser una adaptación hay algunos cambios importantes con respecto al texto de Homero, pero la verdad que algunos son casi necesarios para dar un toque más humano a la historia y dejar de lado a los juegos de dioses, algunos de esos cambios que más me han llamado la atención en la adaptación pese hay muchos más y quizás algunos más trascendentes son por ejemplo, que Aquiles entre en la ciudad de Troya cuando muere de un flechazo pero antes de que entre el caballo a Troya o la relación entre Aquiles y Patroclo, en la película primos, y en el texto amantes (de hay la furia que le provoca a Aquiles su muerte, ya que el también primo gigantón Ayax también muere asesinado por Héctor y no produce ningún tipo de reacción en Aquiles, que por cierto en la Iliada no muere a manos de Héctor, pero supongo que en la adaptación interesa más que Héctor sea un verdadero Héroe).

En definitiva, una cinta a mi parecer digna de ver si os gustan las recreaciones de guerras antiguas pero no esperáis ver una recreación idéntica a la guerra de Troya mostrada en la Iliada, porque entonces creo que no os terminará de gusta.

jueves, 31 de marzo de 2011

Up - Animación desde otro punto de vista

Nunca unos globos de colores dieron tanto de sí…

¡Que película tan maravillosa! De entrada esto es lo único que se me ocurre decir de UP. Vale que me gusta la animación, y que por lo general me gustan las películas de este tipo (salvo que sean un petardazo) pero esta…me ha tocado el corazón (sé que es cursi, pero así es).

Ya en el minuto quince, por no decir antes, estoy lloriqueando. Durante este tiempo de película, sin apenas palabras me han contado una preciosa historia de amor. Como una película muda, sólo a base de imágenes y música, me ha calado lo que otras muchos films no han conseguido. Y es que la dulzura, la alegría y la felicidad que destilan los primeros minutos de UP son tan intensos que no creo que puedan dejar a nadie indiferente.



La peli nos narra la historia de un entrañable abuelito, Carl Fredricksen, que harto de todo, y por amor, decide lanzarse a la aventura que lleva posponiendo toda su vida. Por su parte Russell, un niño regordete e inocente, se ve embarcado sin quererlo en un viaje que ni por asomo habría planeado con su grupo de exploradores de la tribu 54, tienda 12. Lo que iba a ser un tranquilo viaje de retiro para el Sr. Fredricksen se transforma de repente en una aventura de exploradores, que además de ponerle el punto de emoción a la historia hacen mella en nuestros protagonistas, obrando en ellos grandes cambios.

UP tiene un trabajo técnico impecable, llegaría a decir que espectacular. Me ha parecido que está muy muy bien hecha, tanto en planos generales de paisajes, como en los gestos de los protagonistas, que están perfectamente marcados y añaden gran intensidad a la historia que nos cuentan. Además me han parecido tremendamente expresivos los ojos de Carl Fredricksen, capaces de transmitir al espectador las emociones que siente el protagonista en ciertos momentos de la película.

En cuanto a la trama, la película me ha gustado mucho, aunque al final se les ha ido un poco la mano. No me parece que destrocen la historia, pero la película pierde mucho cuando empieza la trama de los perros parlanchines. Lo que era una historia de aventuras tranquilas, pero aventuras, se transforma en una especie de “Beethoven, uno más en la familia” de golpe, como si de repente sobraran minutos de film que hay que rellenar con lo que sea…Aún así, se lo perdono, los primeros minutos siguen haciendo mella en mí…

Por otra parte quiero comentar que creo que quien piense que ésta es una película para niños está muy confundido. Animación y Dinsey (ésta es Disney-Pixar) no son sinónimo de película para niños. De hecho creo que el público infantil no aprecia UP en todas sus dimensiones. Puede que un niño sea capaz de entender que el Sr. Fredricksen habla con Ellie, pero no creo que comprenda que el amor que existía entre ellos sea la causa de emprender el viaje. Ni tampoco creo que comprendan porqué cambia de repente el parecer del protagonista en cuanto a Kevin al final…O puede que me equivoque y subestime a los niños…

En cualquier caso os recomiendo que veáis UP, aunque sólo sea para despejar mi duda de si Kevin es él, o ella…

martes, 29 de marzo de 2011

Héroes de papel – Watchmen

Una de cal y otra de arena. Si la semana pasada tocaba destripar un bodrio como “Vengador”, hoy toca loar las excelencias de Watchem. Como dije ya en mi última crítica, para mí la fidelidad al original es un elemento muy importante a la hora de juzgar las adaptaciones que se hacen al cine de obras del noveno arte y, en ese sentido, Watchmen se lleva la palma.

Huelga decir que con esta crítica voy en contra de nuestro compadre Rudu, que le dedicó a la cinta un post en su controvertida sección “ni a tu peor enemigo”. Ya en aquel momento hice un extenso comentario, donde califiqué la cinta de muy buena película, y ahora me reafirmo, punto por punto, y me explayo.


Para quien no lo sepa, Watchmen es una de las grandes obras maestras del cómic, firmada por Alan Moore (guion) y Dave Gibbons (dibujo) y publicada por DC cómics durante los años 1986 y 1987. Una obra cruda, compleja y desgarradora, fiel retrato del desencanto y, si me apuráis, del más autentico terror que caracterizó a los primeros ochenta, con un mundo a punto de irse al carajo por un holocausto nuclear ocasionado por una guerra entre las dos grandes superpotencias, los EEUU y la URSS, que se adivinaba en aquellos momentos inminente. Además, la novela gráfica, distribuida en doce entregas, aborda el género de los superhéroes con un estilo hiperrealista (con personajes la mayor parte de ellos sin superpoderes) y que en buena parte se adelantó a su época, con unos caracteres (El Comediante, Rorschach, Búho Nocturno, Espectro de Seda, Dr. Manhattan y Ozymandias), llenos de profundidad, de dobleces y imperfecciones, y con una personalidad de lo más compleja.

A grandes rasgos el argumento se desarrolla de la siguiente manera: en un mundo en que después de una larga temporada de éxitos, los superhéroes fueron prohibidos, mediante la llamada “Acta de Keene”, que prohíbe las actividades de los héroes, se produce un misterioso asesinato, el del Comediante, y otro de los vigilantes, Rorscharch, creyendo que el asesinato forma parte de una conspiración para eliminarlos, decide investigar el caso, buscando para ello la colaboración de sus antiguos compañeros.

La película, dirigida por Zack Snyder (autor también de 300), pese a algunas variaciones, como el final (un final que, por otra parte, no desmerece en nada al original), resulta ser una fiel adaptación, quizás la más fiel que he visto nunca en cuanto al género se refiere, con multitud de planos que son calcados a viñetas del cómic, con multitud de diálogos que se han reproducido de forma original, y manteniendo algunas escenas que, por su crudeza o su tono políticamente incorrecto, por sus dosis de sexo o de violencia, hubiera sido seguramente más fácil ahorrarse. En definitiva, una película que, en su conjunto, muestra un gran respeto por la esencia del original.

En este sentido, es cierto que la película se ha criticado por aspectos como su falta de ritmo, por ser demasiado dispersa y por su excesiva duración. No estoy de acuerdo con ninguno de estos puntos. La reflexión que me viene a la cabeza, en este sentido, es que quizás no era una película demasiado apta para un público no iniciado, ya que para disfrutarla por entero era bastante básico haberse leído antes el cómic. Supongo que el evitar cometer este “pecado” y, por el contrario, el intento de conseguir el éxito entre nuevo público es el que hace que, a menudo, las adaptaciones de héroes de papel al cine acaben decepcionando a aquellos que como yo, siendo frikis del cómic, buscamos ver algo lo más fiel al original posible.

Personalmente, una de las cosas que más me gustaron, además de la estética, la atmosfera y el impacto visual, así como los constantes guiños al cómic, fue la banda sonora y la manera como está introducida en la película, con temas de lo más logrados. En este sentido, se pueden destacar escenas como la del funeral del Comediante, con el Sounds of Silence de Simon and Garfunkel, la del Napalm en Vietnam (en la trama, rayos del Dr. Manhatan) con el All Along The Watchtower de Jimi Hendrix o como la escena de sexo entre el Buho y Espectro de Seda, con gatillazo inicial y posterior resarcimiento por parte del primero, con el Hallelujah de Leonard Cohen de fondo. Pero si me tengo que quedar con alguna, como seguramente mucha gente, me quedo con la intro, en la que, mientras aparecen los títulos de crédito, al tiempo que suena el The Times They Are Changing de Bob Dylan, se van sucediendo escenas que te ponen en contexto y te resumen la historia de la primera generación de Minutemen. ¡Sencillamente impresionante!


En fin, se trata, a mi parecer, de una muy buena peli, quizás no de 10, si piensas en ella en términos exclusivamente cinéfilos, pero si una muy buena adaptación de una auténtica obra maestra de los cómics. El resultado tiene más mérito aún, si se tiene en cuenta que Watchmen a menudo se había considerado como imposible de trasladar a la gran pantalla, por su gran complejidad, incluso por parte del propio Alan Moore.