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martes, 28 de junio de 2011

Héroes de papel – Las 15 mejores películas de personajes de cómic (3 de 3)

Pues bien, llegamos al top five del ranking, con clasificaciones que –supongo– eran de esperar pero también con alguna que otra sorpresa, tanto por presencia como por ausencia. Como ya he ido diciendo las semanas anteriores, todo esto es muy subjetivo, y cada uno de nosotros/as tendrá su ranking. Mi única intención era haceros pensar un poco sobre ello, igual que yo me puse a pensar cuando vi el ranking que, como os comentaba el primer día, hicieron en un programa de la tele.
También, para acabar, he de decir que este post no habría sido posible sin la inestimable ayuda de mi primo Pep. Resulta que el miércoles pasado se me jodió el PC, con el texto del post dentro, y gracias a él hoy he podido recuperar este y otros archivos de suma importancia (tesis doctoral, no os digo más!). Por tanto, este post va dedicado a Pep. Gracias!

5. Watchmen: Zack Snyder (2009)


Nos adentramos en el top five con la adaptación del clásico de Alan Moore magistralmente dirigida, desde mi punto de vista, por Zack Snyder. Como ya dije cuando la critiqué, la película destaca, además de por su estupenda banda sonora, por su fidelidad al original, con multitud de planos que son calcados a las viñetas del cómic, con multitud de diálogos que se han reproducido de forma original, y manteniendo algunas escenas que, por su crudeza o su tono políticamente incorrecto, por sus dosis de sexo o de violencia, hubiera sido seguramente más fácil ahorrarse. En definitiva, una película que, en su conjunto, muestra un gran respeto por la esencia del original.


4. Conan, el bárbaro: John Milius (1982)

Conan el bárbaro es el tapado de esta lista, y seguro que una de las posiciones que creará más polémica. La película ocupa esta posición destacada, no tanto por su calidad como adaptación, o por ser más o menos fiel al original, sino por ser una de mis películas favoritas de la niñez, que habré visto decenas de veces en televisión. Conan, además de por su estupenda banda sonora (pues no habré jugado veces a rol, escuchándola!), destaca por ser una película muy loable, del género de espada y brujería, con un James Earl Jones que sin prácticamente mediar palabra se come la pantalla y un Arnold Schwarzenegger al que, la verdad, le va muy bien el papel. Por cierto, impagable la aparición estelar de Jorge Sanz. ¿Qué se os había pasado? Nada, a revisionar la cinta, a ver si lo localizáis. Una pista, sale justo al principio.


3. El caballero oscuro: Christopher Nolan (2008)

Tanto monta monta tanto. Da igual. Las dos películas de Batman dirigidas hasta ahora por Christopher Nolan –seguro que The Dark Knight Rises seguirá en la misma línea–, aclamadas tanto por el público como por la crítica, merecen sin duda ocupar el podio de esta lista, junto al Batman de Tim Burton. Múltiples son los elementos que hacen de ellas grandes películas, entre los cuales no es un detalle menor el fantástico elenco, con nombres como Michael Caine, Gary Oldman, Morgan Freeman, Christian Bale, etc. Soy consciente que mucha gente considera que The Dark Knight es mejor que Begins, pero yo personalmente valoro más la primera. También reconozco la labor de Heath Ledger como Joker aunque, como ya dije en su día, para mí Jack Nicholson siempre será la mejor encarnación del personaje.


2. Batman Begins: Christopher Nolan (2005)

Personalmente valoro más Batman Begins que El Caballero Oscuro, por varias razones. Una de ellas es porqué ante el aluvión de autenticas bazofias de los últimos años, la película demostró que con estos personajes, sacados del mundo del cómic, se podían hacer buenas películas, no solamente productos de rápido consumo y pésima calidad. Otra razón es que la película supone un magnífico restore de la franquicia, después de las lamentables secuelas que, en su día, se hicieron de las películas de Burton, y para hacerlo se basa, precisamente, en la historieta que en su día hizo esta misma función en los cómics, el aclamado Batman Año Uno de Frank Miller y David Mazzucchelli. En este sentido, cabe decir que buena parte de la película, de las situaciones y hasta de los planos están rigurosamente basados en ella.


1. Batman: Tim Burton (1989)

Y llegamos al número uno que, des de mi punto de vista, y por todo lo que en su momento significó, no podía ser otro que el Batman de Tim Burton con el que ya, en su momento, estrené esta sección. Se trata de un autentico peliculón, que en su día sentó las bases del género (creo que no me equivoco si digo que sin un Batman de Burton, muy probablemente no habría habido luego un Batman de Nolan), que rescató al género de las producciones de serie B y bajo presupuesto en que se encontraba (al margen de las clásicas películas de Superman), y que, a diferencia de otras cintas, se mantiene muy bien a pesar de los ya más de veinte años transcurridos des de su estreno. A destacar, la dirección de Tim Burton, al que debe esa estética tan particular, así como el buen hacer de los actores, especialmente de Jack Nicholson, despiadado y cruel, a la vez que mordaz y satírico en su papel de Joker.

lunes, 20 de junio de 2011

Héroes de papel – Las 15 mejores películas de personajes de cómic (2 de 3)

Pues bien, seguimos con el ranking de las mejores películas de personajes de cómic, que la semana pasada dejamos en la posición 11. Así, hoy os presento las que serian, para mí, las posiciones de la 10 a la 6. Evidentemente, esto de ordenar películas es muy personal, y seguro que muchos de vosotros no coincidiréis. La semana que viene acabaré el ranking, con el top five. A ver que os parecen estas…

10. Spider-Man 2: Sam Raimi (2004)

Y bien, nos adentramos en el top ten con esta Spider-Man 2 que, pese a su buena factura, creo que se quedó un poco por detrás de su predecesora, aunque está a años luz de la tercera parte, que me pareció muy inferior. De esta segunda no me gustó, a diferencia de la primera, el enfoque del villano, el Dr. Octopus, interpretado por Alfred Molina. En cambio, como también en la primera, se nota el buen hacer de Raimi, fan del personaje des de pequeño, y se pueden encontrar un buen numero de escenas calcadas a viñetas de los cómics, además viñetas míticas, como aquella en la que Peter Parker, que ha decidido dejar de ser Spiderman, deja su traje tirado en un cubo de basura.


9. X-Men: Bryan Singer (2000)

En la posición número 9 se sitúa la primera adaptación al cine de los mutantes de X-men. Ante todo tengo que decir que el trabajo de Bryan Singer en las dos primeras películas de la franquícia me parece estupendo y que fue una desgracia que dejara la dirección de estas peliculas para hacer Superman returns. Dicho esto, quizás no coincidáis conmigo, pero a mi me gustó más la segunda. Esta primera, a mi entender, acusa la por otra parte necesaria presentación de situaciones y personajes y, además de que resulta algo lenta, creo que no llega a profundizar demasiado en los personajes, ni aprovecha todo su potencial. De todas maneras, ver a los X-men en el cine, con personajes reales, fue en su momento todo un sueño hecho realidad.


8. Superman. La película: Richard Donner (1978)

Como ya dije cuando la critiqué, es el clásico de los clásicos y el primer gran largometraje hecho con la suficiente calidad y con presupuesto de superproducción de personajes de cómic, y ya solo por ello se merecería estar en el top ten. Pero es que además hay que destacar los magníficos trabajos de Richard Donner en la dirección y de Christopher Reeve en la interpretación, así como la fantástica banda sonora de John Williams. Pese a esto, también es cierto que la película no ha envejecido del todo bien, además que con los años se ha visto superada por auténticos peliculones, de ahí que no haya escalado más posiciones en el ranking.


7. Spider-Man: Sam Raimi (2002)

Algo mejor que su secuela me pareció la primera película de Spider-man. Pero es que además, para mí, fue de lo más emocionante ver por primera vez a Spidy balanceándose con su telaraña. Además, me encantaron las caracterizaciones de los personajes, tanto del propio Peter Parker, como de Mary Jane, como del villano, el Duende verde, magistralmente interpretado por Willem Dafoe, así como la de J.J. Jameson. Y como luego en la dos, se pueden encontrar también diversas escenas calcadas de viñetas míticas de los cómics, sin ir más lejos, la de la muerte del Duende Verde.


6. X-Men 2: Bryan Singer (2003)

Considero que, después de las necesarias presentaciones de la primera parte, en esta segunda Synger les sacó mucho más partido a los mutantes, a los que dotó de una mayor profundidad. Por otra parte, en la película se introducen retazos de algunas de las tramas más características de la historia de los personajes, como todo lo relacionado con el proyecto Arma X o la colaboración con Magneto. Además, realmente flipé con la última escena de la película, con el pájaro de fuego que se insinuaba en el agua, y que dejaba entrever que la tercera parte se centraría en la que probablemente sea la mejor historia jamás contada de los mutantes, la saga de Fénix. Lástima que después todo quedará en poco menos que en nada, con la deleznable X3.

martes, 14 de junio de 2011

Héroes de papel – Las 15 mejores películas de personajes de cómic (1 de 3)

El otro día estábamos en casa, con Reichel, haciendo záping en la tele, y en un programa de una televisión local vimos que hacían un ranking de las mejores películas de personajes de cómic. Claro está que no coincidíamos en nada con la lista que allí se planteaba, y en seguida empezamos a pensar cuales serian para nosotros las mejores películas basadas en personajes del noveno arte. A raíz de esto, se me ocurrió hacer un post donde plantear las que son, para mi, las mejores películas de personajes de cómic, y a ello me dispongo. De momento cuelgo las películas que van de la 15 a la 11, y en próximos posts ya iré colgando el resto. Próximamente ya colgaré también otra serie de posts con las que son, por el contrario, las mayores bazofias que os podáis tirar a la cara.

15. Superman II: Richard Lester (1980)

Sé que la película se aguanta por momentos mientras que en otros decae por completo, sobretodo por las escenas de humor fácil, dirigidas al público infantil, introducidas por Richard Lester. Sé que, en este sentido, la película hubiera estado mucho mejor si la hubiera terminado Richard Donner. Pero como en ya dije en su día, creo que la dignidad del primer Superman se aguanta, aún, con el segundo. La III y la IV, en cambio, son absolutamente obviables. Por todo ello, y quizás también un poquito por la nostalgia de la niñez, creo que Superman II merecía estar en el rànquing, aunque sea en esta simbólica última posición.


14. Iron Man: Jon Favreau (2008)

Situo a Iron Man en la 14a posición porqué creo que encarna todo lo que podría ser el Universo Marvel Cinematográfico y, en este sentido, creo que es la mejor película que se ha hecho dentro de esta última hornada. La visión de Tony Stark, como un magnate mujeriego enganchado al Dry Martini, a la par que altruista aventurero dispuesto a enfundarse en su traje para combatir el mal me parece muy adecuada. Por otra parte, el enfoque de la película, además de suficientemente adulto, me parece fresco e innovador. La segunda parte, Iron Man II, decae ya un poco, por eso no aparece en el ranking, aunque merecería seguramente la 16a posición. Ojala The Avengers siga por esta línea.


13. Batman vuelve: Tim Burton (1992)

Difícil valoración la de la segunda película del murciélago dirigida por Burton, y seguro que de las que levantará polémica. A ver, a mí, en su momento, Batman vuelve me decepcionó bastante. Creo que Tim Burton le dio una vuelta de tuerca excesiva a algunos de los aspectos más sobresalientes de la primera entrega, como el carácter de los personajes –especialmente de los villanos– o la ambientación. Y es que a mí Burton me gusta más cuando esta comedidito y, en cambio, cuando se explaya, me carga un poco. Tengo que decir que, pese a todo, con los años y los revisionados mi opinión de la película ha mejorado mucho. Por todo ello, el mal sabor de boca que me dejó en su momento y la visión más positiva que de ella he ido teniendo con los años, creo que la película se merece esta 13a posición, que no por ello deja de ser menos meritoria.


12. X-Men: Primera generación: Matthew Vaughn (2011)

Que decir de esta X-men. Firts Class. Hace nada la comentamos a duo Reichel y yo. Como ya dije, la película me gustó bastante, y más teniendo en cuenta lo que se hace últimamente, pero me chirrió, como fan acérrimo de los mutantes que soy, el poco respeto por la historia original, y el hecho de que prácticamente se hayan inventado una historia paralela. Por ello, pese a la valoración positiva que hago de ella como película, creo que no se merece entrar en el “top ten”, también por ello se sitúa por debajo de las dos primeras películas de la franquicia, algo más fieles en este sentido.


11. Superman Returns: Bryan Singer (2006)

Otra que tiene difícil valoración. La película resulta realmente destacada, sobretodo en el aspecto visual, en el cual es, además, un fantástico homenaje a las primeras películas del personaje, las de Christopher Reeve, tanto en lo que se refiere a la caracterización de los personajes como a la ambientación y los escenarios. ¡Si hasta los títulos de créditos son iguales! Pero esa gran fidelidad a las primeras películas hace también, a mi entender, que la película adolezca de una cierta falta de personalidad y que por ello no se merezca tampoco estar entre las diez primeras, a la espera de ver el trabajo de Christopher Nolan y Zack Snyder en la próxima Man of Steel.

domingo, 5 de junio de 2011

X-men. Primera generación

Ayer fuimos con Reichel a ver X-men. Firts class, o Primera generación, como se ha rebautizado aquí, con la intención de que yo hiciera una crítica en mi sección “Heroes de papel”, pero como que una vez vista la película creo que en realidad no se puede considerar una adaptación, ya que la cinta no tiene nada que ver con los cómics, y que, pese a ello, está muy bien, lo que haremos será hacer una crítica de la semana donde ella valorará la cinta des de un punto de vista más cinéfilo y yo os haré la valoración más friki.


Una inspiración, que no adaptación, que se erige en coherente precuela de la trilogía de X-men

Ante todo, tengo que decir que la película me gustó bastante, y en este sentido subscribo prácticamente todo lo que Reichel dice más abajo. Lo que pasa es que la cinta, más que una adaptación, es una inspiración que, a parte del nombre, poco o nada tiene que ver con el original.

El film, en teoría, está basado en el cómic del mismo nombre que se publicó en 2006, y que retoma los primeros pasos de la formación inicial de los X-men: Cíclope, Bestia, Ángel, Hombre de Hielo, y la Chica Maravillosa (Jean Grey), en la línea impulsada por Marvel en los últimos años, a través de diferentes proyectos (como los cómics Ultimate, sin ir más lejos), de reemprender las primeras historias de sus personajes más emblemáticos, redefiniéndolos y actualizándolos.


A partir de este concepto, y en la línea también de las últimas películas de superhéroes, que se centran en los orígenes de los personajes (como Batman Begins, todo el proyecto de los Vengadores o la proxima Superman. Man of Steel), se decidió impulsar una precuela de las películas de X-men, aprovechando así para explicar el comienzo de la relación entre Magneto y el profesor X, y el porqué de su enconada enemistad.

Pero la historia nada tiene que ver con los comics y ni siquiera los personajes son los mismos. De la formación original sólo se ha mantenido a la Bestia, se ha obviado a Cíclope (en cambio se ha puesto a su hermano Alex – Kaos) y a Jean Grey, así como al Ángel y el Hombre de hielo (aunque en este caso era previsible, ya que en la trilogía se les caracterizó como mucho más jóvenes). Por contra, se ha incluido a Mística, a Banshee, que en realidad –en los cómics– formó parte de la nueva Patrulla-X (como Lobezno, Tormenta o Rondador), al lado de personajes mucho más recientes en los tebeos como Ángel Salvadore o Darwin.

A parte de la inclusión o no de personajes, la historia nada tiene que ver con el original, en ninguna de sus versiones. Magneto y Xavier colaboraron, y fueron amigos antes de enfrentarse, pero en ningún caso fundaron los X-men. Moria Mctaggart tuvo una relación con Xavier, pero nunca ha sido agente de la CIA. El primer encuentro entre los X-men y Magneto tuvo que ver con una crisis relacionada con misiles, pero en ningún caso con la crisis de los misiles de Cuba. Y así podríamos seguir.

Aún con todo hay detalles que sí que están bien, como los trajes, que por fin se parecen más al original (incluyendo por tanto el amarillo) o el hecho de que el casco de Magneto le inmuniza ante los poderes mentales del Profesor X (cosa que en las anteriores películas no se había llegado a explicitar).

En cambio, la película mantiene una buena continuidad con la trilogía rodada con anterioridad, que creo que debemos agradecer a Bryan Singer (involucrado en la producción y autor de la historia original), en algunos casos cogida un poco por los pelos, pero bastante coherente. Así, por ejemplo, se ha incluido a Mística en la formación, para justificar porqué después, en la trilogía, la vemos con Magneto o se ha explicado porqué Xavier está en una silla de ruedas (aunque la explicación no tenga, como todo, nada que ver con los cómics). También resulta coherente la aparición de la Bestia, ya que en X3 daban a entender que se reintegraba al grupo, después de una larga ausencia. Finalmente, otro aspecto que resulta de interés es la fulgurante aparición de Lobezno, rechazando la invitación de Xavier i Lesher de unirse al grupo, haciendo así Hugh Jackman un cameo muy celebrado, y que además está muy acorde con la continuidad, porqué el Lobezno que aparece, en plenos años sesenta, y cuando el Proferor X y Magneto son poco menos que unos pipiolos, es un Lobezno ya adulto, pero es que resulta que Lobezno envejece muy poco a poco, gracias a su factor de curación, y tiene muchos más años de los que aparenta. En cambio, no se da el habitual cameo de Stan Lee, según declaraciones del propio Lee en Twiter, porqué “el rodaje le quedaba muy lejos”.

En definitiva, creo que X-men. Firts Class es una buena película, aunque no haya entrado a valorar sus virtudes como tal, que se erige en una coherente precuela de las tres primeras y que, al narrar el trasvase de Magneto a las filas de los villanos, se convierte en una especie de Venganza de los Sith, aunque la escena final, cuando Magneto aparece ya pertrechado con su apariencia habitual, resulte un tanto ridícula, más que nada por el traje, que no está muy bien logrado, y se quede a años luz de la imponente escena de la conversión de Anakin Skywalker en Dark Vader. Aunque, por contra, pienso que no hubiera costado nada hacer un restore, como se está haciendo con otras franquicias y reempezar bien, haciendo una buena película como esta, pero más fiel al original.

Sergi
Nota: 7

La recuperación de una franquicia en crisis

En esta crítica “freak” a dos manos a mi me toca el papel de la espectadora no iniciada en el mundo del cómic (aunque viviendo con un fan del género, alguna información tengo al respecto), así que en mi análisis me dará igual si son o no fieles a la historia, y me centraré en si la película convence.

Pues bien, esta película no sólo convence, hace algo más. El hilo de la trama es impecable y al final todo cuadra como en un puzle perfecto. Pretende explicarnos cómo los mutantes llegan a estar enfrentados entre ellos y, en parte, con la humanidad y lo consigue a través de un argumento entretenido en el que se nos presentan personajes conocidos de la saga, así como el inicio y evolución de la relación que se establece entre el Profesor X y Magneto y que a mi entender está muy bien reflejada. En este sentido tengo que decir que me encantaron algunos de sus diálogos. Las frases que se intercambian jugando al ajedrez nos marcan la visión de cada uno y empiezan a marcar el camino que seguirá la historia, lo cual me parece otro gran detalle de la película. En este que os cito, por ejemplo, los dos hacen toda una declaración de intenciones:

- “Escúchame atentamente amigo, matar no te traerá la paz
- La paz nunca ha sido una opción”

Por lo que respecta a la trama me parece un acierto absoluto utilizar la crisis de los misiles como trasfondo del argumento. Esta situación sirve perfectamente a los planes del villano de turno y le da un toque de profundidad del que adolecen muchas de las de su clase. En esta historia sólo hay una cosa que no me cuadra y que me resulta poco creíble. Durante toda la película vemos una versión 1.0 de Magneto encarnada en el malísimo Sebastian Shaw. Si habéis visto la primera y la segunda X-Men, veréis que éste personaje es calcado a él y ese afán por destruir a la humanidad es exactamente el mismo que Magneto tiene en las dos primeras películas de la saga. En cambio, Sebastian Shaw es el “anticristo” del joven Magneto y, en consecuencia, debería encarnar todo lo que él no querría ser en esta vida, cuando al final parece ser que lo único que no soporta de Shaw es que matara a su madre, mientras que en todo lo demás podría haber sido su más fiel seguidor. Definitivamente para mi gusto aquí se han equivocado. Y hay otro fallo en la película, que no es de argumento propiamente, pero sí creo que es remarcable. En teoría los hechos pasan en 1962, pero si os fijáis, ni el vestuario de los personajes ni la ambientación en general nos dan a entender que estamos en esa época. En ningún momento vemos a nadie con un aire mínimamente sesentero y todos nos parecen de lo más actual.

En cuanto a las interpretaciones, debo destacar tanto a James McAvoy, que ha demostrado ser un grandísimo actor en trabajos anteriores y que mantiene impecable su nivel en esta película, como a Michael Fassbender, que está más que correcto en su papel de Magneto y más teniendo en cuenta con quién comparte protagonismo en esta película. Por supuesto, también hay que mencionar a Kevin Bacon, que tiene en su haber a algunos de los malos más repulsivos de la historia del cine y, por tanto, es un auténtico profesional en este arte, cosa que vuelve a demostrar en esta película.


A destacar: el cameo increíble de Hugh Jackman que proporciona uno de los momentos más hilarantes de la película.

Un trabajo excelente de recuperación de una saga que estaba en franca decadencia, después de X3 y Lobezno Origen, y una gran opción para pasar un buen rato.

Reichel
Nota: 7,1

martes, 24 de mayo de 2011

Héroes de papel - 300

Hoy nos alejamos por una vez de las películas de superhéroes, aunque eso no quiere decir que en la película a la que hoy va dedicada la sección, 300, no vayamos a encontrar épica, y mucha.


La trama de la película transcurre en un corto lapso de tiempo, el que dura una batalla. Y es que eso es 300, ni más, ni menos, la explicación de una batalla, mítica donde las haya, la de los 300 espartanos del rey Leónidas, que resistieron en el estrecho paso de las Termópilas a las incontables huestes de Jerjes, el rey de los persas, y que sirvió para dar tiempo a organizarse a los ejércitos de las demás polis griegas.

Como sabréis, 300 se estrenó en el año 2007, y su director fue Zack Snyder, del que ya destacamos su buen hacer en Watchmen. Y en ese sentido, aunque a mi parecer 300 queda lejos de la película que cuenta las andanzas de los Minutemen, muestra el mismo respeto por la esencia del original, si obviamos algunas variaciones de la trama a las que la industria nos tiene por desgracia ya acostumbrados.

Tengo que decir que cuando vi por primera vez 300 no había leído el original de Frank Miller. Había odio hablar de él, muy bien, como de otras obras suyas, Sin City o Ronin entre ellas, pero ni la serie limitada ni la posterior recopilación, en formato de novela gráfica, de 300 no habían llegado a caer en mis manos. Como ya he dicho en alguna ocasión, para mí la fidelidad al original es un elemento muy importante a la hora de juzgar las adaptaciones que se hacen al cine de obras del noveno arte y, como no había leído el cómic, pues vi la película con los ojos de un espectador no iniciado. Lo que más me llamó la atención fue la estética y la ambientación, con esos tonos más bien apagados, aunque abundan los claroscuros, y en los que destaca sobretodo el rojo de las capas de los espartanos, y de la sangre, que brota a raudales por doquier, o las imágenes de las características filas de los espartanos, erizadas de lanzas y espadas. Al margen de eso, 300 me pareció una buena película de acción, bastante entretenida, aunque en algún momento llegara a encontrar demasiado largas las escenas de lucha, alguna de ellas de estética bastante videoclipera, y quizás algunos excesos en cuanto a las dosis de violencia. Eché a faltar, también, un poco más de trasfondo histórico y un pelín más de profundidad en los diálogos. De hecho, casi la película le gustó más a Reichel, por el tema de las famosas “tabletas de chocolate” que lucen los espartanos, que al margen de la capa y el casco visten poco más que un taparrabos; una expresión, esta de las “tabletas”, que irremediablemente vuelve a su boca cada vez que sale a colación la película. Huelga decir que la ambientación y la atmósfera que recrea la cinta se debe a que buena parte de ella está rodada con la técnica de superposición de croma, y que en el film abundan los efectos especiales y elementos hechos a base de ordenador.

Pero cuando leí el cómic, la película adquirió una nueva dimensión para mí, ya que pude valorar el buen trabajo hecho por el equipo dirigido por Snyder, que muestra una gran fidelidad por el original, especialmente en lo que se refiere al aspecto visual; esa fidelidad que por desgracia tanto se hecha a faltar en muchas de las adaptaciones de cómics que nos está ofreciendo últimamente Hollywood. Leyendo la novela gráfica me di cuenta de que 300, la película, no era mucho más, pero tampoco mucho menos de lo que era el cómic de Miller (de hecho, en este sentido, cabe destacar que el propio Miller participó en el rodaje de la película, como productor ejecutivo y consultor): 300, la película, es violenta porqué la novela gráfica lo es, y si a los espectadores del cine no se le dieron demasiados referentes históricos, o poco más que no fuese músculos, acero, sangre y testosterona es porqué eso es precisamente lo que se encontraron los lectores en 1998 cuando se publicó por primera vez la serie limitada. Pero lo que más me admiró es que la película reproduce, plano a plano, las viñetas del cómic, de manera que se pueden encontrar innumerables escenas que son calcadas a los dibujos de la novela gráfica. Se trata de momentos clave, que en el cómic se presentan como una sucesión de imágenes icónicas, y que en la película se ponen en un contexto de movimiento.


En definitiva, la impresión principal que me queda de la película es que 300 es una fiel adaptación de lo que es, ni más ni menos, que la explicación de una batalla, repleta por tanto de acción y excesos en cuanto a las dosis de violencia, y con sangre que brota a raudales por sus páginas, y que ahora también surge a borbotones de las pantallas.

martes, 10 de mayo de 2011

Héroes de papel - Thor

Nos vamos del clásico de los clásicos, Superman. La Película (1978), al último de los estrenos, Thor, aprovechando que el sábado pasado fuimos al cine a verla con Reichel.


¿Y qué queréis que os diga? Seguimos en la línea de las últimas películas sobre superhéroes Marvel: grandes presupuestos, espectaculares efectos especiales y escenas visualmente muy atractivas pero, al mismo tiempo, historias poco profundas, diálogos planos y humor facilón. Así, una vez más, Thor, sin ser del todo mala, no alcanza las expectativas que tenía antes de verla.

Para los no iniciados, la cinta nos presenta a Thor, el mítico dios del trueno de la mitología nórdica, y a todo el elenco de personajes que giran a su alrededor. La película, después de un prólogo donde se presenta el reino de Asgard y su secular lucha contra Jotunheim, el mundo de los gigantes de hielo, nos muestra a Thor que, por su arrogancia y soberbia, es exiliado a Midgard (la Tierra) por su padre Odin, el señor de Asgard, para darle una lección de humildad. Allí, un desubicado Thor, que debe ganar-se el derecho a volver a empuñar su martillo Mjölnir, conocerá a una guapa e inteligente científica (Jane Foster) y al resto de su equipo, que le ayudaran a volver al reino dorado, a tiempo de acabar con las maquinaciones de su malvado hermano Loki.

La historia es parecida a la de los cómics pero en estos, cuando Thor es desterrado en Midgard, se reencarna en la personalidad de un médico discapacitado de una pierna, y sin recordar quien es realmente. El Dr. Donald Blake, que así se llama el médico en cuestión, encuentra una vara que cuando la golpea contra el suelo se transforma en Mjölnir, transformándose también él a su vez en Thor. Aquí, en la película, las referencias a todo esto quedan reducidas a un simple detalle (¿guiño a los fans?), como es que el nombre falso que les dan a las autoridades los del equipo científico para Thor es, precisamente, el de Dr. Blake. A ver, este tipo de cambios no tienen que ser necesariamente malos, pero denotan una cierta falta de respeto por el original, que seria tan de agradecer y que si no se sacrificara en aras de contentar a los ejércitos de adolescentes que acuden los fines de semana a los múltiplex, a los que les da igual meterse a ver Thor que The Fast & Furious 5 (esto es, literalmente, lo que tuve oportunidad de presenciar el pasado fin de semana), las películas no adolecerían de esa falta de profundidad, los personajes no serian tan planos y, en definitiva, no se malograría un excelente material, que cuenta ya con casi cincuenta años de historia. Por otra parte, bien es cierto que se nota que la recreación del personaje en el cine se ha basado más en la línea Ultimate (la línea de cómics que ha redefinido a los héroes Marvel, dándoles un enfoque más actual) que no en el universo Marvel tradicional. Solo hace falta fijarse, en este sentido, en la caracterización de Thor, que es clavadito al de los Ultimates.


Cabe decir que las escenas que se desarrollan en Asgard están mucho más logradas y son mucho más fieles a la esencia de la obra original; un hecho al que contribuye, sin duda, todo el arsenal de efectos especiales, así como el atrezzo y la fotografía. En cambio, las escenas que tienen lugar en la tierra adolecen de ese tono simplón, aliñado con chistes fáciles, y bastante carente de ritmo –son las partes que se hacen más largas, con diferencia– en las que el único aliciente es seguir la historia de amor entre el héroe y la chica. No falta, eso sí, el habitual cameo de Stan Lee, esta vez dentro de un todo terreno, que con una cadena intenta arrancar el martillo de Thor de la roca en que está incrustado, cosa que evidentemente no consigue.

Una cosa que sí está bien, y que podría estar mejor si no fuera por el tono en general poco profundo que le dan a la mayoría de estas películas, es el tema del Universo Marvel Cinematográfico. Esto es: des del primer Iron Man (2008), las adaptaciones que se hacen sobre los superhéroes Marvel transcurren en un mismo universo –siguiendo la idea ya aplicada en su momento en los cómics– y, por tanto, en ellas se pueden encontrar referencias cruzadas a las otras películas. Así, en Thor hay un momento en que se habla de los problemas que ha tenido un científico que trabajaba con rayos Gamma (El Increíble Hulk, 2008) o, a su vez, Iron Man 2 acaba con una escena en la que se ve el martillo Mjölnir en el desierto, tal como lo encuentran después en Thor. Cabe decir que muchas de estas referencias tienen como objetivo poner al espectador en antecedentes para la película Los Vengadores, grupo al que todos estos personajes pertenecen, y que está prevista para el 2012.

El problema con el proyecto de los Vengadores es que está generando muchas expectativas, con tanta preparación, y con películas como Thor que, según se mire, parecen más un prólogo, o un trámite, ante el gran acontecimiento que se espera que sea la película. La verdad, me da miedo que al final todo quede en agua de borrajas y que, a la hora de la verdad, la gran película que se presume que ha de ser Los Vengadores se quede en una película más, como las últimas, con una historia poco profunda, diálogos planos y humor facilón.

martes, 3 de mayo de 2011

Héroes de papel – Superman. La película

Después de unas semanas de ausencia, volvemos a la carga con la sección “friki” del blog. Y lo hacemos con un autentico clásico: Superman. La película.


La cinta se estrenó en 1978 y fue dirigida por Richard Donner. Cabe decir que sigue siendo la mejor película de Superman, pese a las expectativas que levantó, reciéntenme, el film dirigido por Bryan Singer. Parte del éxito también de debe al guión, en el que participó Mario Puzo, autor de la novela y de la posterior adaptación al cine de El Padrino.

Como sabréis, la película se basa en el archiconocido personaje creado por Jerry Siegel y Joe Shuster para la Detective Comics; un personaje que, aunque ya había tenido diferentes adaptaciones, en diversos medios, encuentra en esta cinta su primer gran largometraje hecho con la suficiente calidad, y con presupuesto de superproducción.

Resulta curioso, en este sentido, que uno de los superhéroes más poderosos del panorama tebeístico, sino el que más, fuera también el primero en adaptarse, con éxito y de forma creíble, al cine. Al margen de otras consideraciones, esto se debe a que, pese a la excepcionalidad de sus poderes (vuelo, super fuerza, visión de rayos-x, telescópica, calorífica, invulnerabilidad, super velocidad, super aliento, super oído...), la mayoría de ellos son más fáciles de plasmar en cine, sin que quede el resultado quede ridículo, que los de la mayoría de superhéroes. Si me permitís la coloquialidad, es más fácil representar a un tío que vuela o que levanta coches que a uno que se convierte en roca, a otro que se estira como un chicle o a otro que se enciende como una antorcha.

Como no podía ser de otra manera, la película relata como Superman, nacido en el planeta Krypton, con el nombre de Kal-El, es enviado por su padre Jor-El a la tierra, ante la inminente destrucción del planeta. Y también como, a su llegada, es encontrado y adoptado por los Kent (Jonathan y Martha), un matrimonio de granjeros de Kansas, que le dan el nombre de Clark y lo educan mientras el joven va descubriendo sus habilidades superhumanas. Es así como un ya adulto Clark Kent desembarca en la ciudad de Metropolis, e ingresa como reportero en la plantilla del Daily Planet, donde descubre a personajes como Perry White, Jimmy Olsen y, sobretodo, a la periodista Lois Lane. En Metropolis Superman se muestra ante la sociedad, y empieza a deshacer entuertos, lo cual no tardará en llamar la atención del criminal Lex Luthor que, con su mente privilegiada, trazará un plan para acabar con el hombre de acero y hacerse, al mismo tiempo, inmensamente rico y poderoso.

La película recoge, sin lugar a dudas, la interpretación más notable del personaje hasta hoy. Christopher Reeve está esplendido, tanto en el papel de Superman (con su porte y compostura, todo fuerza y poder) como en el de su anodino alter ego, Clark Kent, todo timidez y torpeza. Gene Hackman, por su parte, interpreta de manera solvente a Lex Luthor, por lo que, como en otras películas (Batman sin ir más lejos), el actor que hace de villano resulta ser más cotizado, al menos más conocido, que el que hace de héroe. Quizás algo más floja esté en el papel de Lois Lane Margot Kidder. Supongo que con ella intentaron mostrar a una Lois inteligente y simpática –en la línea algo cómica que, en general, tiene la película–, más que a la típica chica guapa. Si es así, lo consiguieron. Mención aparte merece la interpretación de Marlon Brando, como Jor-El, en la que probablemente sea la aparición más bien pagada de la historia del cine: 4 millones de dólares por 10 minutos en pantalla.


La principal pega de la película es que no ha pasado demasiado bien la prueba del tiempo, sobretodo a nivel de efectos (las escenas de vuelo, vistas ahora, se ven bastante cutres, la verdad), de fotografía o de ambientación (me remito, en este sentido, a todo el metraje centrado en Kripton, con una estética de los más kitsch), y esto desluce un poco su visionado actual. En este sentido, por ejemplo, pocos de los poderes de Superman se muestran en la película con toda su extensión.

Un elemento, en cambio, que sí que mantiene todo su frescor es la magnifica banda sonora. ¿Quien no recuerda los típicos acordes de la música de Superman? Muy parecidos a los de Star Wars, todo hay que decirlo –John Williams es lo que tiene– pero fantásticos, ya que le dan a la película y al personaje la magnificencia que se merecen. Baste, en este sentido, mencionar los fantásticos títulos de crédito iniciales, sin olvidar tampoco la melodía del tema romántico, que acompaña los encuentros con Lois Lane. También los diálogos son algo muy a destacar, tan diferentes de muchas de las películas que sobre el género se han hecho recientemente. En Superman encontraréis diálogos inteligentes, y llenos de ironía, como pasa en las frenéticas escenas que se desarrollan en el periódico o, sin ir más lejos, en la deliciosa escena de la entrevista que le hace Lois Lane a Superman en la terraza de su apartamento. En general, la película presenta un tono bastante cómico y folletinesco, que le da un aire ameno y divertido, pese a que en algún momento caiga, quizás, en algún exceso en este sentido, sobretodo en las escenas de la guarida de Luthor, y que tienen que ver con sus sicarios.

En definitiva, seguramente estemos ante el gran clásico del género y ante una buena película sobre el personaje, aún hoy no superada. Veremos si lo consigue Christopher Nolan, con su “Man of Steel”, en la que se plantea redefinir al personaje, en lo que a cine se refiere. De momento, la elección del actor, Henry Cavill, no es demasiado de mi agrado, pero visto lo que el director hizo con Batman, habrá que darle un voto de confianza.

martes, 5 de abril de 2011

Héroes de papel – Daredevil

Las adaptaciones a la gran pantalla de personajes de cómic han vivido un auténtico boom en los últimos años, coincidiendo –aproximadamente– con el cambio de siglo. Diversas son las razones que explicarían este hecho pero, entre ellas, se puede destacar por un lado la crisis de ideas que caracteriza hoy a la industria de Hollywood, especialmente en lo que se refiere al cine que podríamos considerar de acción, aventuras o ciencia ficción y, por otro lado, la eclosión de la era digital y su generalización en el campo de los efectos especiales, que ha hecho posible lo que hasta ese momento se hacía muy difícil: representar, de forma mínimamente creíble, los poderes de muchos de los personajes. Finalmente, otro elemento que ha contribuido ha sido que finalmente los héroes Marvel despertaron el interés de las grandes productoras, de manera que los proyectos sobre personajes de la franquicia (Spiderman, X-men, 4F, The Punisher, Hulk…) empezaron a proliferar, uniéndose a los ya habituales de la otra gran compañía de comic book americano, la DC cómics, con buques insignia como Batman o Superman.

Lamentablemente, como siempre en todo, cantidad no significa necesariamente calidad, y entre la multitud de películas basadas en personajes de comic que se han hecho en los últimos años, al margen de algunas pocas perlas, nos encontramos en la gran mayoría de los casos con películas de una calidad más que discutible. Y no solo des del punto de vista de la mayor o menor fidelidad respecto al original, sino teniendo en cuenta, sencillamente, su calidad como películas.

Una de las primeras películas en estrenarse, dentro de esta nueva ola, fue Daredevil. También conocido como el hombre sin miedo, es uno de los personajes más populares de la Marvel, considerado en buena parte como “de culto”, ya que ha protagonizado algunas de las historias más memorables del género de superhéroes, muchas de ellas con guión de Frank Miller (autor también de otros cómics adaptados al cine como Sin City o 300), con sagas como "Born Again", “Daredevil: Love and War” y Elektra: Assassin, buena parte de ellas relacionadas con el ambivalente personaje de Elektra (una asesina ninja).


La película, en este sentido, narra las andanzas de Matt Murdock, el alter ego de Daredevil, un abogado que quedó ciego por culpa de un accidente relacionado con residuos radioctivos, pero que tiene los demás sentidos hiperdesarrollados, incluido un sexto sentido que le funciona a modo de radar, así como su encuentro con Elektra, de la que se enamora, con Kinping, el capo de la mafia de Nueva York, responsable de la muerte del padre de Murdock, y con Bullseye, asesino a sueldo de Kingping, que se caracteriza por su puntería con todo tipo de armas arrojadizas.

Tengo que decir que pese a que no se trata de una gran película, quizás por ser una de las primeras que se hicieron, en su momento no me desagradó del todo. Quizás pudo más en mí, en este sentido, la ilusión de ver una película sobre personajes del cómic, y como estos cobraban vida en la gran pantalla. Una ilusión que después, a medida que he ido viendo más películas de este tipo se ha ido tornando en hastío, al ver lo malas que llegaban a ser algunas de ellas. Quizás la película no me disgustó también porque, lo tengo que reconocer, no soy un lector habitual de Daredevil, y aunque conozco al personaje, y he leído algunas de sus aventuras, no conozco la trayectoria del personaje con excesivo detalle.

Como elemento más destacable de la película me quedaría con su ambientación, que respeta el tono oscuro que ha caracterizado al personaje, y en la que se refleja buena parte de la iconografía de la etapa más aclamada de Miller, en la que abunda la simbología propia de la religión católica.

Lo peor sería sin duda la adaptación de los personajes y cómo los actores se desempeñan en ellos. Ben Affleck no convence en ningún momento, ni como Matt Murdock ni como Daredevil. Jennifer Garner, una chica la verdad que muy guapa, pero que tampoco da el pego como Elektra (ni siquiera va de rojo, cosa que sí hizo después en el spin off del personaje que se rodó). Llamadme sentimental, pero como Elektra yo siempre me quedaré con Luz Casal, que en algunas de sus actuaciones en televisión havia aparecido caracterizada como el personaje. Respecto a Kingping (Michael Clarke Duncan) baste decir que el Kingping de los cómics no es negro! Y ni tan siquiera Colin Farell, un actor que suele caracterizarse por sus buenas actuaciones, tampoco llega a lucirse demasiado en esta película, con el papel que le dan.


No falta, eso sí, el habitual cameo en este tipo de películas de Stan Lee, el autor de la mayoría de los personajes clásicos de Marvel, esta vez interpretando a un despistado señor que se dirige a cruzar la calle leyendo el periódico y que es salvado por un jovencito Mathew Murdock. También he leído que hay un cameo de Frank Miller pero no lo he sabido ver.

Quizás, a modo de colofón, lo que más define mis sensaciones respecto a la película sea el hecho de que, pese a que en su momento la cinta no me disgustó, la verdad es que no ha pasado, en mi caso, la prueba del tiempo, de manera que tengo que reconocer que a la hora de escribir esta crítica no recordaba demasiados detalles de ella, teniéndola que revisionar. Quizás lo que más ha quedado de la película, en este sentido, ha sido la banda sonora, especialmente la canción de Evanescence, “Bring me to life”. Como se suele decir, cuando lo que más te ha quedado de una película es la banda sonora, señal que la película no te ha gustado demasiado.

martes, 29 de marzo de 2011

Héroes de papel – Watchmen

Una de cal y otra de arena. Si la semana pasada tocaba destripar un bodrio como “Vengador”, hoy toca loar las excelencias de Watchem. Como dije ya en mi última crítica, para mí la fidelidad al original es un elemento muy importante a la hora de juzgar las adaptaciones que se hacen al cine de obras del noveno arte y, en ese sentido, Watchmen se lleva la palma.

Huelga decir que con esta crítica voy en contra de nuestro compadre Rudu, que le dedicó a la cinta un post en su controvertida sección “ni a tu peor enemigo”. Ya en aquel momento hice un extenso comentario, donde califiqué la cinta de muy buena película, y ahora me reafirmo, punto por punto, y me explayo.


Para quien no lo sepa, Watchmen es una de las grandes obras maestras del cómic, firmada por Alan Moore (guion) y Dave Gibbons (dibujo) y publicada por DC cómics durante los años 1986 y 1987. Una obra cruda, compleja y desgarradora, fiel retrato del desencanto y, si me apuráis, del más autentico terror que caracterizó a los primeros ochenta, con un mundo a punto de irse al carajo por un holocausto nuclear ocasionado por una guerra entre las dos grandes superpotencias, los EEUU y la URSS, que se adivinaba en aquellos momentos inminente. Además, la novela gráfica, distribuida en doce entregas, aborda el género de los superhéroes con un estilo hiperrealista (con personajes la mayor parte de ellos sin superpoderes) y que en buena parte se adelantó a su época, con unos caracteres (El Comediante, Rorschach, Búho Nocturno, Espectro de Seda, Dr. Manhattan y Ozymandias), llenos de profundidad, de dobleces y imperfecciones, y con una personalidad de lo más compleja.

A grandes rasgos el argumento se desarrolla de la siguiente manera: en un mundo en que después de una larga temporada de éxitos, los superhéroes fueron prohibidos, mediante la llamada “Acta de Keene”, que prohíbe las actividades de los héroes, se produce un misterioso asesinato, el del Comediante, y otro de los vigilantes, Rorscharch, creyendo que el asesinato forma parte de una conspiración para eliminarlos, decide investigar el caso, buscando para ello la colaboración de sus antiguos compañeros.

La película, dirigida por Zack Snyder (autor también de 300), pese a algunas variaciones, como el final (un final que, por otra parte, no desmerece en nada al original), resulta ser una fiel adaptación, quizás la más fiel que he visto nunca en cuanto al género se refiere, con multitud de planos que son calcados a viñetas del cómic, con multitud de diálogos que se han reproducido de forma original, y manteniendo algunas escenas que, por su crudeza o su tono políticamente incorrecto, por sus dosis de sexo o de violencia, hubiera sido seguramente más fácil ahorrarse. En definitiva, una película que, en su conjunto, muestra un gran respeto por la esencia del original.

En este sentido, es cierto que la película se ha criticado por aspectos como su falta de ritmo, por ser demasiado dispersa y por su excesiva duración. No estoy de acuerdo con ninguno de estos puntos. La reflexión que me viene a la cabeza, en este sentido, es que quizás no era una película demasiado apta para un público no iniciado, ya que para disfrutarla por entero era bastante básico haberse leído antes el cómic. Supongo que el evitar cometer este “pecado” y, por el contrario, el intento de conseguir el éxito entre nuevo público es el que hace que, a menudo, las adaptaciones de héroes de papel al cine acaben decepcionando a aquellos que como yo, siendo frikis del cómic, buscamos ver algo lo más fiel al original posible.

Personalmente, una de las cosas que más me gustaron, además de la estética, la atmosfera y el impacto visual, así como los constantes guiños al cómic, fue la banda sonora y la manera como está introducida en la película, con temas de lo más logrados. En este sentido, se pueden destacar escenas como la del funeral del Comediante, con el Sounds of Silence de Simon and Garfunkel, la del Napalm en Vietnam (en la trama, rayos del Dr. Manhatan) con el All Along The Watchtower de Jimi Hendrix o como la escena de sexo entre el Buho y Espectro de Seda, con gatillazo inicial y posterior resarcimiento por parte del primero, con el Hallelujah de Leonard Cohen de fondo. Pero si me tengo que quedar con alguna, como seguramente mucha gente, me quedo con la intro, en la que, mientras aparecen los títulos de crédito, al tiempo que suena el The Times They Are Changing de Bob Dylan, se van sucediendo escenas que te ponen en contexto y te resumen la historia de la primera generación de Minutemen. ¡Sencillamente impresionante!


En fin, se trata, a mi parecer, de una muy buena peli, quizás no de 10, si piensas en ella en términos exclusivamente cinéfilos, pero si una muy buena adaptación de una auténtica obra maestra de los cómics. El resultado tiene más mérito aún, si se tiene en cuenta que Watchmen a menudo se había considerado como imposible de trasladar a la gran pantalla, por su gran complejidad, incluso por parte del propio Alan Moore.

martes, 22 de marzo de 2011

Héroes de papel – The Punisher (Vengador)

Como decíamos en el anterior post de esta sección, Batman de Tim Burton rescató al género de las adaptaciones de personajes del noveno arte de las producciones de serie B y bajo presupuesto en que se encontraba. Pues bien, aquí va un buen ejemplo de lo que tratábamos de decir: la primera adaptación a la gran pantalla del personaje de The Punisher (Vengador).


Curiosamente, la película es del mismo año que Batman, del 1989. Francamente, yo no lo recordaba así. Quizás porqué una tardó en estrenarse en España más que la otra o, más probablemente, porque mientras que una, Batman, renovó i sentó unas bases nuevas para el género, la otra, The Punisher, además que desprendía un cierto tufillo a serie B, seguía una estética y unos parámetros más propios de los ochenta, con escenas de acción con tiros, persecuciones y explosiones por doquier.

La peli es francamente mala y además se aleja bastante de los planteamientos de los cómics. La trama no tiene nada que ver con ellos cosa que, como iréis viendo en las sucesivas entregas de esta sección, es un factor realmente importante para un “friki”, comiquero empedernido como yo.

Para empezar, la primera en la frente: en la película el personaje no lleva la calavera blanca pintada en la camiseta que tan característica ha hecho su imagen. En su época, en el mundillo, se hablaba que fue por un tema de censura, a saber… La misma razón se aludía cuando se comentaba la película por aquel entonces, para el hecho que en su estreno en España se rebautizara como “Vengador”. Se decía, medio en broma medio en serio, que eso del Castigador “quedaba muy porno”. En fin.

Respecto a la historia, poca cosa que decir, ya que el guión deja mucho que desear. En la cinta Frank Castle es un expoli al que la mafia le asesinó a la familia, y por eso emprende su cruzada de venganza, eliminando mafiosos, mientras vive escondido en las alcantarillas. El devenir de los acontecimientos le llevará a enfrentarse a un tipo de mafia nueva, más peligrosa, la yakuza japonesa, para lo que tendrá que unir fuerzas con un mafioso local, al que le han secuestrado a su hijo.

Pero es que además la peli, en cuanto a su realización, es mala de solemnidad, cutre. Recordáis aquella escena de airbag, en la que en un televisor se ve un típico culebrón sudamericano, que incluye un cameo de Javier Bardem, y donde se ve puede ver la “jirafa”, pues en Vengador encontraréis también este tipo de errores, pero sin que sea de broma.

Respecto a los actores, baste decir que el protagonista, que encarna a la figura de Frank Castle, es Dolph Lundgren. Un actor con grandes limitaciones, de lo más inexpresivo (tipo Jean-Claude Van Damme,) que para malo maloso en la cuarta de Rocki vale, pero para poco más. Pero es que, además, ni se parece físicamente al personaje. De hecho, es curioso, pero el cartel de la peli me parece un poco retocado, para que el actor se parezca más al castigador de los cómics.


Quizás lo único bueno de la película sea la ambientación, que resulta bastante oscura y siniestra, aunque las escenas con el personaje trasladándose en su harley por las alcantarillas fueran de lo más ridículas.

Todo este cúmulo de despropósitos se debe a que nos encontramos ante una película de bajo presupuesto; una circunstancia por desgracia habitual en las primeras adaptaciones al cine de héroes Marvel. Y es que mientas los derechos de los personajes de la otra gran franquicia de comic book americano, la DC, con héroes como Batman o Superman, estaban en manos de una productora potente, la Warner, los de Marvel fueron en aquella época deambulando de aquí para allá. Baste solo recordar, en este sentido, la nefasta adaptación de los 4F dirigida por Roger Corman.

En definitiva, una peli mala, mala, que aunque he leído por ahí que muchos fans la consideran como la mejor adaptación del Castigador al cine, no le hace para nada los honores a uno de los personajes más carismáticos y con más seguidores de la Marvel; una situación que, lamentablemente, no se ha solucionado con los remakes de los últimos años.

martes, 15 de marzo de 2011

Héroes de papel - Batman, de Tim Burton

Iniciamos nueva sección, “Héroes de papel”, donde iremos analizando adaptaciones de personajes surgidos del noveno arte, ante el auténtico boom que está viviendo el genero en los últimos años, entre otras razones, por la crisis de ideas que caracteriza a la industria de Hollywood. Empezamos la sección con un verdadero peliculón, que en buena parte sentó las bases del género: Batman de Tim Burton (1989).



Ya desde el principio la película nos impacta, en la cabecera, con esos planos de unos muros extraños, alrededor de los cuales se va moviendo la cámara, al son de la magnifica música de Danny Elfman, para después desvelarse que, en realidad, se trata del símbolo del murciélago. La cosa sigue con la escena introductoria donde dos rateros de baja estopa se reparten el botín de un atraco, y comentan los rumores de un misterioso murciélago que, como no se podía ser de otra manera, aparece en escena, en un segundo plano, al son de la música. Sutil, pero impresionante. También se puede destacar, como no, el baile final, a ritmo de vals y que nos muestra, por un lado, al Joker, soltando chanzas y retrancas, mientras baila con una desesperada Vicki Vale, y, por el otro, a Batman “bailando” con los secuaces del Jocker. ¡Sublime! Pero mi escena preferida es, sin duda, la escena de la batnave, cuando Batman se eleva por encima de la ciudad, llevándose consigo los globos del Joker con el gas sonríes, llegando a atravesar las nubes y encajándose en el disco de la luna. La primera vez que vi la película, en su estreno, con apenas quince años, aluciné, y el resto de la gente también, porqué el cine estalló en un sonoro aplauso. Una imagen, sin duda, con un alto contenido simbólico.



Esta buena factura se la debemos, sin duda, al director de la cinta, Tim Burton, al que debe esa estética tan particular, con decorados como la Batcueva, i ese contraste entre el Gotham oscuro, reflejo de las oscuridad del propio Batman, y el colorismo que rodea a la figura del Joker.
También la calidad de la película responde al buen hacer de los actores: Michael Keaton, Jack Nicholson, Kim Basinger. A menudo se ha dicho que Jack Nicholson “se come” a Michael Keaton, y que le roba protagonismo. A mi me parece que esto, además de que era, cuando menos inevitable, no tiene porqué ser necesariamente malo. ¿Cuantas películas han pasado a ser celebres, precisamente, por sus villanos? También se ha dicho que Kim Basinguer hacer de “mujer florero”, pero a mi me parece que, además de que está guapísima, su trabajo está a la altura de lo que el guión requería.
A mi parecer, Michael Keaton da bastante el pego, especialmente como Bruce Wayne, aunque le da un carácter quizás demasiado introvertido, que deja de lado toda una faceta que caracteriza al personaje, la de playboy multimillonario, a la que ha dado mejor resolución Christian Bale. ¿Y que decir de Jack Nicholson? Para mi es y será siempre el mejor Joker, despiadado y cruel, a la vez que mordaz y satírico, aunque recientemente se haya valorado mucho el papel desempeñado por el malogrado Heath Ledger.
En definitiva, una gran película, que rescató al género de las producciones de serie B y bajo presupuesto en que se encontraba des de el primer Superman (con la salvedad, quizás, del segundo) y que, a diferencia de otras cintas, se mantiene muy bien a pesar de los ya más de veinte años. En este sentido, os recomiendo un revisionado, no os defraudará.