sábado, 9 de abril de 2011

MEME! Escenas para recordar

Hola!
Este juego se lo propuso Javi, de Cinódromo, a mi querido hermano Rudu, pero entre los dos hemos decidido que jugaré yo (espero que no te importe Javi!). Consiste en rellenar las categorías de las escenas de abajo con las que consideréis que encajan mejor. Cuesta un poco al principio, pero al final te vas animando y pondrías seis o siete en cada una.
Parte del juego consiste en nombrar otros cinco blogueros para que ellos también jueguen en su blog y nos digan cuales son sus escenas favoritas.

Yo nombro a:
1.David, de Lost highway blog
2.Isabel, de Pelicuario
3.Frago, del Diario de Frank
4.Ricard, de Clàssics del Cinema
5.@ngel, de Ángel… el octavo cinéfilo

Juguemos, pues!!
Escena más graciosa: El baile de Abigail Bresling en “Pequeña Miss Sunshine” con la coreografía que le enseñó su grandísimo abuelo.

Escena mas triste: El final de “Bailar en la Oscuridad”. No es una única escena, pero no se me ocurre nada más triste.

Escena mas alegre: El festival infantil del final de "Love Actually", con asistencia del presidente incluída.

Escena agridulce: La escena de la boda en “El hijo de la novia”, preciosa , pero triste a la vez.

Escena mas rara: Alvin comiendo ciervo a la brasa rodeado de ciervos, valga la redundancia, en “Una historia verdadera (The Straight Story)”.

Escena mas perturbadora: La escena de la piscina en “Déjame entrar (Let the right one in”).

Escena con mas suspense: La del rescate en “Buried” (aunque podría decir que los 93 minutos de Buried, que casi me quedo sin uñas…)

Escena mas aterradora: Jack Nicholson rompiendo la puerta a hachazos para llegar hasta su mujer, y no precisamente con la intención de darle un beso, en “El resplandor”

Escena mas romantica: La escena de “Dracula de Bram Stoker” en que Dracula convierte a Mina. Porque no hay amor que supere al amor eterno.

Mejor dialogo: Porque me lo se de memoria, porque no se me olvidará en la vida y porque soy muy friki de lo mío, el diálogo de la escena en que Drácula convierte a Mina (esta la tenía que repetir), en el “Drácula de Bram Stoker”. "Entonces apártame de toda esta muerte…"

Mejor escena sin dialogos: La declaración de amor con cartulinas de “Love Actually”.

Mejor escena de pelea: Pues no se me ocurre ninguna...Pero citaría alguna del “Club de lucha”, seguro.

Mejor escena musical: La del barco llegando a Londres en “Swenney Todd”. There’s no place like London..

Mejor escena con baile: El baile del cisne negro en “Black Swan”o el baile de Uma Thurman y John Travolta en “Pulp Fiction”

Mejor discurso: Chaplin en el final del “Gran Dictador” o el Ezequiel 25:17 de "Pulp Fiction", aunque no es propiamente un discurso. You will know that my name is the lord when I lay my vengeance upon thee.

Mejor comienzo: Esta es difícil… Pero creo que me quedo con “Trainspotting”. Elige la tele grande que te cagas…

Mejor muerte: Don Corleone en su huerto, como un señor, en “El Padrino” o la de Kevin Spacey en “Seven”

Mejor Climax: “Black Swan” de Aronofsky. Diez últimos minutos de auténtico y verdadero clímax.

Mejor final: “Hierro 3”, “Seven” o “El crepúsculo de los dioses”

La escena que jamas debio haber sido filmada: Se me ocurren muchas. Cualquiera en la que salga Jean Claude Van Damme.

La mejor escena de la historia: La escena en que Luke Skywalker descubre quién es su padre. Darth Vader en estado puro (ésta es un guiño a los frikis del Blog, entre ellos Sergio!) ;P

jueves, 7 de abril de 2011

La princesa Mononoke - Animación desde otro punto de vista

Ambición o Ecología… ¿Tú qué decides?

Después del buen sabor de boca que me dejó “Mi vecino Totoro” me he decantado por otra de Miyazaki para continuar con la Animación desde otro punto de vista. Es esta ocasión cambiamos de Espíritu del Bosque, y sustituimos al enorme y rechoncho Totoro por el Caminante nocturno, que si bien también es enorme, no es rechoncho…




Si por algo se caracteriza “La princesa Mononoke” es por ser un canto a la naturaleza. Su mensaje ecologista y de protección del planeta se palpa en cada segundo de la película, siendo imposible no reflexionar, al menos por un momento, en lo que le estamos haciendo al planeta. Y si bien el eje central es la naturaleza, ésta está íntimamente relacionada con la ambición humana. Una ambición capaz de cegar al ser humano hasta convertirlo en algo peor que un monstruo o una bestia, que le lleva a destrozar a la madre tierra o a destruir al Espíritu del bosque con tal de poder medrar.

¿Y cómo combina Miyazaki naturaleza y ambición en una sola película? La respuesta es simple: Narrándonos las aventuras del joven Ashitaka. Un joven, príncipe de una pequeña tribu, que resulta maldito tras el enfrentamiento con un demonio. En un intento de encontrar solución a la maldición emprende un viaje en busca de respuestas y de conocimiento, que le lleva a encontrarse con un mundo corrompido por la ambición perfectamente representado por “La cuidad del Hierro” que se enfrenta a la naturaleza, fieramente defendida por tribus animales y “La princesa Mononoke”.

Sublime película de aventuras que no se limita a peleas, huidas y saltos, sino que va mucho mas allá, transformándose en un film con personalidad y un claro mensaje, y casi diría yo, en una película épica, en la que la fantasía y la magia están tan presentes que pasan a ser personajes imprescindibles para la narración, igual que ese toque de romanticismo, tan sutil, tan leve, pero a la vez tan importante. Además es una película perfecta en cuanto a animación, con unos paisajes de una complejidad y una belleza increíbles acompañados de una banda sonora a la altura.

En conclusión: “La princesa Mononoke” es una película que hay que ver, porque es un film de aventuras, de amor, de respeto, de magia, de tradición, de enseñanza, de fidelidad…y de nostalgia ¿o es que el alce Yakul no os ha recordado al zorro Swift de “David el Gnomo”?

En fin, que a partir de ahora buscaré Kodamas cada vez que esté en medio de la naturaleza…

martes, 5 de abril de 2011

Héroes de papel – Daredevil

Las adaptaciones a la gran pantalla de personajes de cómic han vivido un auténtico boom en los últimos años, coincidiendo –aproximadamente– con el cambio de siglo. Diversas son las razones que explicarían este hecho pero, entre ellas, se puede destacar por un lado la crisis de ideas que caracteriza hoy a la industria de Hollywood, especialmente en lo que se refiere al cine que podríamos considerar de acción, aventuras o ciencia ficción y, por otro lado, la eclosión de la era digital y su generalización en el campo de los efectos especiales, que ha hecho posible lo que hasta ese momento se hacía muy difícil: representar, de forma mínimamente creíble, los poderes de muchos de los personajes. Finalmente, otro elemento que ha contribuido ha sido que finalmente los héroes Marvel despertaron el interés de las grandes productoras, de manera que los proyectos sobre personajes de la franquicia (Spiderman, X-men, 4F, The Punisher, Hulk…) empezaron a proliferar, uniéndose a los ya habituales de la otra gran compañía de comic book americano, la DC cómics, con buques insignia como Batman o Superman.

Lamentablemente, como siempre en todo, cantidad no significa necesariamente calidad, y entre la multitud de películas basadas en personajes de comic que se han hecho en los últimos años, al margen de algunas pocas perlas, nos encontramos en la gran mayoría de los casos con películas de una calidad más que discutible. Y no solo des del punto de vista de la mayor o menor fidelidad respecto al original, sino teniendo en cuenta, sencillamente, su calidad como películas.

Una de las primeras películas en estrenarse, dentro de esta nueva ola, fue Daredevil. También conocido como el hombre sin miedo, es uno de los personajes más populares de la Marvel, considerado en buena parte como “de culto”, ya que ha protagonizado algunas de las historias más memorables del género de superhéroes, muchas de ellas con guión de Frank Miller (autor también de otros cómics adaptados al cine como Sin City o 300), con sagas como "Born Again", “Daredevil: Love and War” y Elektra: Assassin, buena parte de ellas relacionadas con el ambivalente personaje de Elektra (una asesina ninja).


La película, en este sentido, narra las andanzas de Matt Murdock, el alter ego de Daredevil, un abogado que quedó ciego por culpa de un accidente relacionado con residuos radioctivos, pero que tiene los demás sentidos hiperdesarrollados, incluido un sexto sentido que le funciona a modo de radar, así como su encuentro con Elektra, de la que se enamora, con Kinping, el capo de la mafia de Nueva York, responsable de la muerte del padre de Murdock, y con Bullseye, asesino a sueldo de Kingping, que se caracteriza por su puntería con todo tipo de armas arrojadizas.

Tengo que decir que pese a que no se trata de una gran película, quizás por ser una de las primeras que se hicieron, en su momento no me desagradó del todo. Quizás pudo más en mí, en este sentido, la ilusión de ver una película sobre personajes del cómic, y como estos cobraban vida en la gran pantalla. Una ilusión que después, a medida que he ido viendo más películas de este tipo se ha ido tornando en hastío, al ver lo malas que llegaban a ser algunas de ellas. Quizás la película no me disgustó también porque, lo tengo que reconocer, no soy un lector habitual de Daredevil, y aunque conozco al personaje, y he leído algunas de sus aventuras, no conozco la trayectoria del personaje con excesivo detalle.

Como elemento más destacable de la película me quedaría con su ambientación, que respeta el tono oscuro que ha caracterizado al personaje, y en la que se refleja buena parte de la iconografía de la etapa más aclamada de Miller, en la que abunda la simbología propia de la religión católica.

Lo peor sería sin duda la adaptación de los personajes y cómo los actores se desempeñan en ellos. Ben Affleck no convence en ningún momento, ni como Matt Murdock ni como Daredevil. Jennifer Garner, una chica la verdad que muy guapa, pero que tampoco da el pego como Elektra (ni siquiera va de rojo, cosa que sí hizo después en el spin off del personaje que se rodó). Llamadme sentimental, pero como Elektra yo siempre me quedaré con Luz Casal, que en algunas de sus actuaciones en televisión havia aparecido caracterizada como el personaje. Respecto a Kingping (Michael Clarke Duncan) baste decir que el Kingping de los cómics no es negro! Y ni tan siquiera Colin Farell, un actor que suele caracterizarse por sus buenas actuaciones, tampoco llega a lucirse demasiado en esta película, con el papel que le dan.


No falta, eso sí, el habitual cameo en este tipo de películas de Stan Lee, el autor de la mayoría de los personajes clásicos de Marvel, esta vez interpretando a un despistado señor que se dirige a cruzar la calle leyendo el periódico y que es salvado por un jovencito Mathew Murdock. También he leído que hay un cameo de Frank Miller pero no lo he sabido ver.

Quizás, a modo de colofón, lo que más define mis sensaciones respecto a la película sea el hecho de que, pese a que en su momento la cinta no me disgustó, la verdad es que no ha pasado, en mi caso, la prueba del tiempo, de manera que tengo que reconocer que a la hora de escribir esta crítica no recordaba demasiados detalles de ella, teniéndola que revisionar. Quizás lo que más ha quedado de la película, en este sentido, ha sido la banda sonora, especialmente la canción de Evanescence, “Bring me to life”. Como se suele decir, cuando lo que más te ha quedado de una película es la banda sonora, señal que la película no te ha gustado demasiado.

lunes, 4 de abril de 2011

Personajes inolvidables - Elin en Fucking Amal

"¿Cómo que consigo lo que quiero? ¿Qué sabes tú de eso? ¡¿Qué cojones sabes tú?!" Elin en Fucking Amal

En 1998, un sueco desconocido para la gran mayoría de habitantes de este planeta llamado Lukas Moodysson, consiguió, con un presupuesto irrisorio, crear la película que tenía en mente desde hacía algún tiempo. En ella, se nos presenta a Agnes, una chica que acaba de cumplir 16 años y, por todo regalo, quiere que Elin, una compañera de su instituto a la que saca dos años, se enamore de ella. No parece cosa fácil teniendo en cuenta que Elin es algo así como la putita oficial del instituto. Y menos todavía, siendo mujer. Y aún parece más difícil si vives en el jodido Amal. Con Fucking Amal, Moodysson consiguió que una película independiente, con presupuesto irrisorio, con temática adolescente, lésbica y, encima, sueca, se conviritiera en un éxito de crítica y con el paso de los años, incluso de público. Y, además, nos regaló un personaje tan sumamente curioso como Elin.

Elin tiene 14 años, viene con su hermana mayor y su madre. Su padre se perdió un día que fue a buscar tabaco y no volvió. Vive en un pueblo que odia, al que llegan todas las modas tarde y dentro de ella sabe que un día será una gran estrella y que todo su pueblo dirá "Oh, yo la vi crecer y ahora es alguien importante. Que suerte tuve". Es popular, tiene un grupo de amigas en el que ella es la que dicta las reglas y, sin embargo... Parece que todo le da igual. Es apática. Es una adolescente en el sitio equivocado con la gente equivocado. Hasta que un buen día aparece Agnes y Elin empieza a plantearse muchas cosas. Empieza a darse cuenta de que quizás estaba equivocada, que quizás hay otra manera más intensa y menos dañina de vivir la vida. Aunque quizás sea una vía más difícil.
Pero a Elin los caminos difíciles no le dan miedo. La pueden amedrentar al principio, pero ella es capaz de vencer al miedo, salir de un baño y dictar un epitafio tan inmenso a su antigua vida como "Apartaos por favor, nos vamos a follar". Es por eso que creo que Elin se merecía un homenaje, por todos los valientes.

P.D.: Incursión totalmente ilícita en el blog. Que mis familiares me perdonen :P

domingo, 3 de abril de 2011

Troya - Crítica Express

Vamos a acabar esta semana comentando Troya, una película que ya tenía ganas de ver y que la verdad por H o por B no había visto todavía, y eso que es del 2004, así que ya tiene algún que otro añito.

Personalmente casi todas las películas que he visto de este tipo, con argumentos basados en guerras antiguas (de esas que se pelean con espadas, escudos y flechas) o basadas en personajes mitológicos me han gustado, así que esta no podía ser diferente.

La película nos muestra una adaptación de la guerra de Troya, guerra que se provoca por que el príncipe de Troya, Paris, se fuga con la mujer de Melenao, el hermano Agamenon.


A partir de esa ofensa los ejércitos griegos, empujados por su líder Agamenon, van hacia Troya con el objetivo de derrocarla. A partir de ahí se nos muestra la guerra con sus diferentes batallas y las relaciones del héroe Aquiles con Agamenon y Criseida (prima de Héctor a la que Agamenon hace su esclava).

Es cierto, por lo que he podido leer de la Iliada, que al ser una adaptación hay algunos cambios importantes con respecto al texto de Homero, pero la verdad que algunos son casi necesarios para dar un toque más humano a la historia y dejar de lado a los juegos de dioses, algunos de esos cambios que más me han llamado la atención en la adaptación pese hay muchos más y quizás algunos más trascendentes son por ejemplo, que Aquiles entre en la ciudad de Troya cuando muere de un flechazo pero antes de que entre el caballo a Troya o la relación entre Aquiles y Patroclo, en la película primos, y en el texto amantes (de hay la furia que le provoca a Aquiles su muerte, ya que el también primo gigantón Ayax también muere asesinado por Héctor y no produce ningún tipo de reacción en Aquiles, que por cierto en la Iliada no muere a manos de Héctor, pero supongo que en la adaptación interesa más que Héctor sea un verdadero Héroe).

En definitiva, una cinta a mi parecer digna de ver si os gustan las recreaciones de guerras antiguas pero no esperáis ver una recreación idéntica a la guerra de Troya mostrada en la Iliada, porque entonces creo que no os terminará de gusta.